Una década de impulso sustentable: evolución y liderazgo en CES

En 10 años, la Certificación Edificio Sustentable (CES) ha transformado el panorama de la construcción en Chile. Exploramos su evolución, los proyectos pioneros y las instituciones líderes que están marcando la pauta en arquitectura sustentable.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) celebra una década de impacto transformador en la industria de la construcción en Chile. Desde su inicio a fines de 2014, CES ha promovido un cambio cultural y técnico, incentivando a mandantes públicos y privados a adoptar estándares más altos de sustentabilidad en sus proyectos.

La evolución de CES a lo largo de estos 10 años es evidente en el aumento constante de proyectos inscritos, precertificados y certificados. Los datos revelan un crecimiento significativo, con un salto notable en proyectos precertificados a partir de 2017 y un incremento sostenido en proyectos inscritos. Este aumento refleja un compromiso creciente con la construcción sustentable en el país.

Entre los hitos destacados, el terminal de pasajeros del Aeródromo Teniente Julio Gallardo en Puerto Natales obtuvo la precertificación CES con 90 puntos, el puntaje más alto en 10 años de certificación para esa categoría. Este proyecto, impulsado por la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (DAP – MOP), se distingue por su enfoque en estrategias bioclimáticas, generación de energías renovables y un diseño integral.

Asimismo, Construcción Cuartel de Bomberos, Segunda Faja, Villarrica, es, hasta la fecha, el edificio con mayor puntaje (83,5). 

Además, oficinas de arquitectura como Crisosto Smith Ltda. lideran el desarrollo de arquitectura sustentable, con 39 proyectos CES distribuidos en 13 regiones del país. Su enfoque territorial y tipológico, abordando infraestructura pública en zonas urbanas, rurales y extremas, ha sido clave para descentralizar la arquitectura sustentable y adaptarla a diversos contextos climáticos y socioculturales. Otras oficinas como Arqdesign, BIS Arquitectos, Arqlofts, Prado Arquitectos, Valle Cornejo, ANGO Arquitectura y Bortink Yurisic Arquitectos también han contribuido significativamente al avance de la sostenibilidad en la arquitectura chilena.

En el ámbito territorial, la implementación de CES ha tenido un alcance nacional significativo, con proyectos distribuidos en todas las regiones de Chile. Destacan la Región Metropolitana con 98 proyectos y la Región de la Araucanía con 95, evidenciando un fuerte compromiso con la sostenibilidad en estas áreas. Otras regiones como el Biobío (49), Maule (47), Valparaíso (40) y Los Lagos (36) también muestran una actividad considerable. Incluso regiones más extremas como Arica y Parinacota (19), Tarapacá (12) y Magallanes y de la Antártica Chilena (22) han adoptado la certificación, demostrando que la preocupación por la construcción sustentable trasciende las particularidades geográficas y climáticas de cada zona.

En resumen, estos 10 años de CES han marcado un hito en la construcción sustentable en Chile. El compromiso de profesionales, instituciones y mandantes ha impulsado la creación de edificios más eficientes, confortables y respetuosos con el medioambiente. La celebración de esta década es un espacio para reconocer los logros alcanzados y proyectar un futuro aún más sustentable para la construcción en el país.

La Dirección de Aeropuertos avanza en el camino hacia la sustentabilidad

La Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP) recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada por su compromiso con la sustentabilidad en infraestructura aeroportuaria. Claudia Silva Paredes, su directora, destaca los avances logrados, como la precertificación CES en proyectos clave y la creación de la versión CES Aeropuertos, un estándar pionero que posicionará a Chile como referente en la materia.

La sustentabilidad es un desafío transversal que toca todas las áreas de la infraestructura pública, y los aeropuertos no son la excepción. En reconocimiento a sus esfuerzos por integrar prácticas sostenibles en sus proyectos, la Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP), liderada por Claudia Silva Paredes, recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada. Este galardón resalta su compromiso con el diseño de infraestructura aeroportuaria más eficiente y responsable con el medioambiente.

“Fue un gran orgullo y satisfacción recibir este reconocimiento. No lo esperábamos, pero lo sentimos como un aliciente para seguir trabajando en alcanzar altos estándares de sustentabilidad en nuestros aeropuertos”, afirma Claudia Silva Paredes. Desde la DAP, destacan que este logro refleja una labor constante por desarrollar proyectos que, además de cumplir con las necesidades operativas, consideren su impacto ambiental.

Entre los hitos de la DAP en esta materia, sobresale la implementación de estándares CES en el diseño de 12 terminales de pasajeros desde el año 2020. De hecho, en 2024 lograron su primera precertificación CES con el refugio de pasajeros del aeródromo Teniente Marsh en la Antártica Chilena, que alcanzó una categoría Sobresaliente con 86,5 puntos.

Una apuesta para el futuro

Uno de los grandes avances en sostenibilidad impulsados por la DAP es el desarrollo de un estándar de certificación específico para infraestructura aeroportuaria, denominado CES Aeropuertos. Esta herramienta, que se espera implementar en 2025, será pionera a nivel nacional y posicionará a Chile a la vanguardia en la planificación y ejecución de proyectos aeroportuarios.

“Nos dimos cuenta de que la herramienta CES actual no aborda todas las particularidades de los aeropuertos, como la reducción de huella de carbono, economía circular o electromovilidad”, explica Silva. “Por ello, junto con el equipo CES, decidimos desarrollar un estándar específico que asegure que todos los futuros proyectos aeroportuarios sean sostenibles”, cuenta.

La implementación de esta nueva herramienta no ha estado exenta de desafíos. Por ello, los proyectos piloto en Teniente Marsh y Puerto Natales han sido fundamentales para definir los futuros estándares del CES de Aeropuertos. “En el caso de Teniente Marsh, cumplir con las exigencias del Tratado Antártico, que exige no dejar residuo alguno, fue un reto importante. En Puerto Natales, quisimos que el terminal reflejara su papel como puerta de entrada a Torres del Paine, considerando altos estándares de sustentabilidad”, detalla la directora.

Ambos proyectos han requerido identificar excepciones dentro de la actual certificación CES para ajustarse a las particularidades de la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, estas experiencias han resultado enriquecedoras y claves para el desarrollo de este nuevo estándar.

Sustentabilidad como eje estratégico

La sustentabilidad no solo es un objetivo, sino un eje estratégico en la planificación de la DAP. Según Claudia Silva, el crecimiento de los aeropuertos debe planificarse con una mirada de largo plazo. “Estamos pensando en terminales que puedan satisfacer la demanda en 40 o 50 años, incorporando eficiencia energética, materiales sostenibles y soluciones que minimicen su impacto ambiental”, comenta.

A través de sus proyectos y colaboración con CES, la Dirección Nacional de Aeropuertos no solo está transformando la infraestructura aeroportuaria en Chile, sino que también establece un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede integrarse como un pilar en las políticas públicas.

Con iniciativas como CES Aeropuertos, Chile lidera el camino hacia una infraestructura más verde, eficiente y alineada con los desafíos globales del cambio climático.

Tres años de consolidación de una herramienta esencial 

Por Paola Molina, presidenta de CES entre julio de 2021 y agosto de 2024

La Certificación Edificio Sustentable, que he tenido el honor de acompañar desde sus inicios y liderar durante los últimos tres años, se encuentra en una etapa clave de consolidación, estando próxima a cumplir 10 años de operación. 

Durante este periodo, junto a su directorio y equipo de administración, hemos impulsado avances significativos que han fortalecido su rol como referente en sostenibilidad dentro del sector de la construcción en Chile, contribuyendo tanto a la diversificación de las certificaciones como al compromiso nacional de reducción de emisiones y adaptación climática.

2021: Año de consolidación y nuevos hitos

El año 2021 estuvo marcado por un notable aumento del 40% en la inscripción de proyectos respecto al año anterior, alcanzando un total de 87. Un hito crucial fue la certificación de los primeros hospitales bajo la versión CES Hospitales, incluyendo los hospitales de Quillota-Petorca, Curicó y Mutual Providencia. También culminamos el convenio con el Ministerio de Energía, cuyos estudios sentaron las bases para desarrollar estrategias de NetZero Energía y Carbono, esenciales para que el sector construcción aporte a un futuro sustentable en Chile. Además, en este año, Chile emitió sus primeros Bonos Verdes incorporando edificaciones, donde un 38% de la reducción de emisiones correspondió a proyectos de la DA MOP validados por CES. Cerramos el año con la tercera ceremonia de los Premios CES, realizada en formato online debido a la pandemia.

2022: Diversificación y actualización normativa

El año 2022 fue clave en la diversificación de CES, con la inscripción de proyectos de instituciones como JUNJI, el IND y varios municipios, lo que amplió significativamente nuestra base de mandantes. Un hito importante fue el lanzamiento de la versión CES 1.1 de uso obligatorio, desde abril, que incorporó nuevos requerimientos de Huella de Carbono y Gestión de Residuos, alineados con las metas de economía circular y la emisión de futuros Bonos Verdes. Este año también celebramos la cuarta ceremonia de los Premios CES, a pesar de las restricciones post-pandemia, con todos los resguardos de aforo, la ceremonia fue un éxito; contó con la participación del subsecretario del MOP y se destacó la entrega de un nuevo reconocimiento a un profesional destacado en el medio, que a través de su ejercicio profesional, haya aportado al desarrollo sustentable del sector, siendo otorgado en esta oportunidad al destacado arquitecto Guillermo Hevia Hernández.

2023: Innovación y resiliencia

En 2023, nos enfocamos en la innovación y la resiliencia. En medio de condiciones difíciles para el sector construcción, avanzamos en la creación de la versión CES para Edificios Existentes, iniciando pilotos, y comenzamos el desarrollo de la versión CES Aeropuertos, que incluye actualizaciones en áreas clave como Agua, Energía y Acústica, además de la incorporación de nuevos temas como Huella de Carbono, electromovilidad y H2 verde. Paralelamente, comenzamos a trabajar en la versión CES Resiliencia, que abordará riesgos como terremotos, incendios forestales e inundaciones, entre otros, reafirmando nuestro compromiso con la adaptación al cambio climático. El año culminó con una memorable quinta ceremonia de los Premios CES, realizada en la Cámara Chilena de la Construcción, reuniendo a gran parte del ecosistema de CES.

A principios de este año se logró pasar la barrera de los 500 proyectos registrados dentro del sistema de la certificación, lo que significa otro hito importante; y poner en marcha dos comités técnicos para CES resiliencia, el de Riesgo sísmico y el de Cambio Climático.

Un sector que avanza hacia un desarrollo sostenible de la mano de CES

Este trienio ha sido de un acompañamiento estratégico en el desarrollo continuo de CES, con la mirada puesta en la siguiente década. Hemos visionado todo el ciclo de vida de los edificios, anticipándonos a futuros escenarios y abrazando la economía circular como herramienta clave para optimizar el uso y demanda de recursos a lo largo del ciclo de vida de una construcción. Además, hemos fortalecido la articulación con actores clave del sector público, privado y academia, además de difundir la certificación en otros países del continente, lo que ha permitido expandir la influencia y relevancia de CES.

Visitar los proyectos, hablar con sus usuarios y constatar de primera fuente los positivos impactos sociales, ambientales y económicos, ha sido una experiencia profundamente motivante, conteniendo un abanico de proyectos, que abarcan desde proyectos menores a 700m2 hasta proyectos mayores a 20.000m2. No tengo dudas de que la certificación continuará fortaleciéndose, abarcando nuevas tipologías, enfrentando nuevos desafíos y adoptando requerimientos futuros, que afianzarán la ruta hacia la carbono neutralidad del sector construcción, debido a que CES cuenta desde sus inicios con una estructura resiliente y adaptable que facilita la mejora continua.

Es un orgullo haber podido contribuir activamente durante este periodo, presidiendo la certificación, a la consolidación y diversificación de CES, que hoy es una herramienta esencial para la sostenibilidad, asumiendo un liderazgo, en el sector construcción en Chile.

¡Eureka! con el Concurso Desafío Net Zero 2030

Por Paola Molina, presidenta de CES.

La experiencia vivida a fines de mayo durante la estadía en la Universidad de Nottingham, Inglaterra, por los cinco integrantes del equipo ganador del concurso Desafío Net Zero 2030 y su profesor, pertenecientes a la Universidad Autónoma de Chile, junto con tres miembros de la organización del concurso, ha sido, sin duda, transformadora. Además, contamos con la compañía de la arquitecta Dra. Nina Hormazábal, jurado del concurso, y de nuestro anfitrión, también jurado y uno de los impulsores de esta experiencia, el arquitecto Guillermo Guzmán, académico de la Universidad de Nottingham.

Esta oportunidad única no sólo nos permitió adentrarnos en uno de los centros académicos más destacados a nivel mundial en el área de la sostenibilidad, sino que también nos brindó la posibilidad de tener una experiencia inmersiva en la cultura local, compartir con expertos y estudiantes, visitar laboratorios con viviendas a escala 1:1, donde se están abordando los desafíos futuros del sector de la construcción en el contexto del cambio climático, y compartir visiones al respecto.

Desde el primer día, la atmósfera de la universidad nos envolvió en un ambiente de innovación y sostenibilidad. Recorrimos modernos laboratorios y centros de investigación, donde, bajo la premisa de adaptarse a las condiciones climáticas futuras, se están desarrollando prototipos de soluciones reales para alcanzar, como país, la meta de cero emisiones netas de carbono.

Entre reuniones con investigadores y colaboradores de los laboratorios, pudimos constatar desde la organización el acierto y la magnitud de los retos establecidos en las bases del concurso Desafío Net Zero 2030 y la importancia de seguir avanzando en su difusión.

Uno de los momentos más destacados fue la oportunidad de presentar el concurso y el proyecto ganador a un panel representativo de la universidad, donde recibimos un valioso reconocimiento por los resultados obtenidos. Los estudiantes pudieron compartir sus aportes con otros alumnos y profesionales de dicha casa de estudios, quienes también estaban desarrollando propuestas similares a la expuesta.

Las visitas a proyectos en curso, tanto dentro como fuera de la universidad, nos inspiraron profundamente. Desde el monitoreo de edificios energéticamente autosuficientes, la innovación en nuevas tecnologías y materiales, el desarrollo de edificios y entornos paisajísticos que propician la reconexión con la naturaleza, hasta sistemas de transporte urbano sostenibles; cada iniciativa nos mostró que el camino hacia un futuro sostenible no solo es posible, sino que ya está en marcha. El concurso se integra en este esfuerzo, impulsando la innovación en la concepción y diseño de proyectos, y nos motiva a seguir adelante, sabiendo que estamos en la dirección correcta.

Lo que colaboró a marcar la diferencia fue el intercambio cultural y académico con otros estudiantes y profesionales. Las discusiones abiertas y el trabajo colaborativo nos hicieron ver que, aunque nuestros orígenes y contextos son diferentes, compartimos una visión y un objetivo común: aportar al desarrollo del sector de la construcción, con diseños y soluciones de enfoque multidisciplinario que permitan una viabilidad eficiente y sistémica entre nuestros edificios, su uso, fin de vida y el ambiente que los rodea. La red de contactos construida es invaluable para futuros desafíos, ya que sabemos que el cambio climático requiere un esfuerzo conjunto a nivel global.

La última actividad programada fue una presentación ante la embajadora de Chile en Inglaterra, Ximena Fuentes, donde expusimos el concurso y el proyecto, y compartimos visiones sobre cómo seguir avanzando en esta ruta. Al finalizar el encuentro, nos reunimos con Alastair Parvin de WikiHouse, sistema de código abierto utilizado por el equipo ganador, donde pudimos compartir visiones de desarrollo.

En resumen, la pasantía en la Universidad de Nottingham fue mucho más que una experiencia académica; fue una alianza y un impulso hacia un compromiso aún mayor con la sostenibilidad. Volvimos a casa con, además de todo lo vivido, la firme convicción de que seguir trabajando en este camino nos permitirá alcanzar la meta de un país y un globo carbono neutral.

El equipo nos hizo llegar cada uno un mensaje al cierre de la visita, el capitán del equipo Sebastián Maureira expresó: “Muchas gracias a todos por todo, sin duda fue una experiencia inolvidable, de mucho crecimiento y esencial para enfocarnos en los futuros pasos como profesionales”, y por parte del equipo: Cristóbal Torres: “Muchas gracias por la disposición a querer entregar a otras generaciones esta mirada”, Carlos Melo: “gracias por aportar para que esto fuera posible, me llevo mucho conocimiento y sobre todo me sirvió para abrir la mente”, Joaquín Cornejo: “fue una experiencia que rompió barreras y limitaciones “ y Enzo Aladir: “Regreso con la tarea de aprovechar esta oportunidad al máximo”, sin duda la semilla quedó muy bien plantada.

El Desafío Net Zero 2030, bajo el paraguas de la sostenibilidad, utilizando las herramientas y materiales disponibles en nuestro país, poniendo foco en el ahorro de recursos como la energía, el agua y los materiales, y utilizando la industrialización como medio para minimizar la generación de residuos y emisiones, ha sido una especie de envión catalizador que nos permite tener certezas de buenos resultados, eficiencia y productividad sostenible, impactando positivamente en los ámbitos sociales, ambientales y económicos. Esto nos impulsa a seguir avanzando en este camino.

Como diría Arquímedes: ¡Eureka! Estamos en el camino correcto.

UOH: compromiso con la sostenibilidad y el confort ambiental

Con tres edificios de la Facultad de Ingeniería del Campus Rengo ingresados a CES en 2023, la Universidad de O’Higgins materializa su compromiso con la sostenibilidad ambiental y el bienestar de la comunidad universitaria.

En 2023, la Universidad de O’Higgins ingresó al proceso de certificación de CES bajo la versión 1.1 tres edificios de la Facultad de Ingeniería, en el Campus Rengo: Edificio Escuela, Edificio Auditorio y Casino y Edificio Deportivo, lo que “se traduce en la materialización de un compromiso con la sostenibilidad ambiental, alineado con las demandas globales de preservación y cuidado de los recursos naturales”, de acuerdo con Paula Ávila Oliver, arquitecta de la Dirección Proyecto Campus de Ciencias de la Ingeniería.

Además, “se demuestra el compromiso con el bienestar de la comunidad universitaria al entregarle espacios diseñados bajo óptimas condiciones de confort ambiental que contribuyan a minimizar impactos negativos en la salud, que usualmente generan edificios sin atributos sustentables”, especifica.

Los responsables de la arquitectura son los profesionales Alvaro Ramírez, Martín Schmidt, Carlos Cavagnaro, Francisco Cepeda y Daniel Rojo, quienes para el diseño arquitectónico pasivo consideraron una envolvente térmica eficiente, cuidando detalles que permitan minimizar el riesgo de puentes térmicos. 

En cuanto al diseño de protección solar, se establece un sistema en fachada con el que se garantice el confort térmico y visual. Del mismo modo, se logran estándares de confort acústico propios de edificaciones de enseñanza con los que se aseguran condiciones óptimas para el aprendizaje. 

Adicionalmente, se han considerado criterios activos para la climatización, ventilación, agua caliente sanitaria e iluminación, optimizando parámetros como la potencia de iluminación, la implementación de sistemas de control y la selección de equipamiento con alto rendimiento nominal. “El conjunto de las soluciones mencionadas permite visualizar escenarios de significativos ahorros energéticos”, asegura Ávila. 

Por otro lado, añade que se prevé un bajo consumo hídrico tanto en el interior, gracias al uso de artefactos eficientes, como en el exterior, mediante un diseño paisajístico con vegetación nativa y sistemas de riego eficientes.

Finalmente, “se proyecta la implementación de un plan que contempla la correcta disposición y registro de residuos en etapa de construcción. De igual manera, se ha diseñado un plan para la etapa de operación, que considera la provisión de equipamiento adecuado para la correcta segregación de residuos por parte de los usuarios de las edificaciones”, sostiene.

Certificaciones y sellos locales en Latinoamérica

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Durante 2023 el Instituto de la Construcción desarrolló una consultoría para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), centrada en la Resiliencia y sostenibilidad en los códigos de construcción de América Latina y El Caribe. En el ámbito de la sustentabilidad se abordaron adicionalmente certificaciones y sellos voluntarios, con colaboración activa del Chile GBC, lo que permitió levantar la situación actual del uso de certificaciones internacionales y locales en cada país de Latinoamérica. 

En este contexto, desde CES y el Instituto, tuvimos la oportunidad de colaborar en una Nota Técnica basada en la información levantada, en la que el Instituto de la Construcción participó en coautoría. 

Uno de los principales hallazgos en el ámbito de la sustentabilidad es el rol que juegan las certificaciones voluntarias, que contemplen variables que no están en los reglamentos y/o sean establecidas por sobre los estándares reglamentados, para, de esta manera, orientar y promover mejores estándares en las edificaciones y construcciones.

En materia de sellos y certificaciones locales, se identificaron 10 certificaciones, distribuidas en Brasil (5), Chile (2), Colombia (1), Costa Rica (1), y Guatemala (1); y 13 sellos o calificaciones distribuidos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá y Uruguay. Todos estas son aplicables a diferentes usos de edificios y/o viviendas, públicas y privadas. 

Una certificación se considera más robusta cuando un tercero independiente es responsable de realizar pruebas de comprobación y otorgar la certificación. De estos, solo Brasil y Chile cuentan con sistemas de verificación independiente. Por otro lado, únicamente Argentina, Chile, Colombia y México cuentan con etiquetado energético específico para el sector. 

En el ámbito de los incentivos, se observó que países como Colombia, Bolivia, El Salvador y Perú, incluyen incentivos normativos en alguno de sus códigos, beneficios constructivos para aquellas edificaciones que incorporen parámetros de sostenibilidad o alcancen algún nivel de certificación bajo algún esquema local o internacional, sean éstas realizadas por el sector público o privado. 

Se concluye que existe al menos una certificación aplicable a cada país, sean nacionales o internacionales y que las certificaciones nacionales generalmente se adaptan mejor al contexto y prioridades locales. 

Este escenario es una muy buena base para la colaboración en Latinoamérica y El Caribe, en un modelo similar a lo que ha sido el destacado trabajo del Código Modelo de Diseño Sísmico para América Latina y El Caribe en el que el Instituto de la Construcción ha actuado de secretaría general.

Boris Olguín: “Debemos avanzar a infraestructura y edificación pública más sostenible”

El director general de Obras Públicas se refiere a la importancia que le da el MOP a la sostenibilidad y los avances que se esperan para este año desde el área que dirige.

En abril de 2023, el ingeniero y constructor civil Boris Olguín Morales asumió como director nacional de la Dirección de Aeropuertos (DAP) del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Meses más tarde, fue nombrado como el nuevo Director General de Obras Públicas (DGOP).

Durante su gestión, ha puesto un marcado foco en la importancia de la sustentabilidad, porque ésta “juega un rol fundamental relacionado con el devenir presente y futuro de la construcción pública en el país”. 

Para darle curso a estos desafíos, el MOP creó la División de Infraestructura Sustentable, teniendo por foco aportar al desarrollo de las obras públicas mediante directrices e implementación práctica de criterios sostenibles en contratos de infraestructura. “Esto permite incorporar un enfoque territorial y resiliente a nuestro quehacer, con legitimidad social, resguardo ambiental y eficiencia en el uso de los recursos públicos”, explica Olguín.

Para este 2024, uno de los principales desafíos de la División es la actualización del Plan de Cambio Climático e Infraestructura, “lo que va a permitir avanzar en temas de economía circular, huella de carbono e infraestructura verde”, adelanta la autoridad.

Por otra parte, el MOP a través de sus servicios ejecutores exhibe relevantes avances, destacando la Certificación Edificio Sustentable (CES). “En la actualidad, tenemos 75 edificios públicos con este sello y 186 diseños precertificados, principalmente a partir de los esfuerzos, en este sentido, desplegados por la Dirección de Arquitectura. Además, estamos trabajando en la misma línea de certificación CES con la edificación aeroportuaria a cargo de la Dirección de Aeropuertos a nivel regional”, especifica.

Francis Pfenniger, Boris Olguín y Loreto Wahr en los Premios CES 2023.

¿Por qué decidieron trabajar con CES en una versión para certificar los aeropuertos nacionales?

Actualmente, existe una Certificación Edificio Sustentable para hospitales y otros edificios de uso público, iniciativa que ha sido impulsada por la Dirección de Arquitectura del MOP.

Sin embargo, no hay una herramienta que considere el comportamiento ambiental de las instalaciones aeroportuarias del país. Por esto, y considerando la normativa nacional e internacional, en la Dirección de Aeropuertos decidimos realizar un estudio que nos permita establecer una certificación de sustentabilidad específica para este tipo de infraestructura.

Hoy estamos en una etapa de diagnóstico, y a mediados de 2024 pretendemos disponer los antecedentes al sistema CES que permitan ajustar los requerimientos de energía, agua y acústica a la realidad aeroportuaria de Chile. A su vez, hacia fines del próximo año ya debiéramos establecer una primera versión de los nuevos requisitos CES para aeropuertos, la que contará con una segunda edición durante 2025.

¿Qué proyecciones ve para la sustentabilidad de las obras públicas?

Estamos trabajando en distintas líneas para hacer cada día más sustentables nuestras obras. El 2024 estaremos enfocados en actualizar el Plan de Cambio Climático para la Edificación e Infraestructura Pública, lo que establecerá una hoja de ruta para aumentar la resiliencia de los territorios frente a los impactos del cambio climático y, además, aportar a los compromisos del país en materia de carbono neutralidad a través de la reducción de emisiones. Esto se realizará con la participación activa de distintos actores, tanto del sector público como privado, academia y comunidades. 

Esto implica un compromiso firme con el desarrollo de infraestructura resiliente, a través de la incorporación de nuevas metodologías de diseño que consideren proyecciones de cambio climático, asegurando que pueda soportar las condiciones futuras más adversas, como sequías, inundaciones por lluvias intensas y deshielo de glaciares, marejadas, entre otros.

¿Cómo avanzan en iniciativas específicas?

Estamos avanzando en pilotos, como por ejemplo, el puente Bicentenario en Concepción, en donde destacan jardines verticales para absorber CO2, reutilización de aguas lluvias, pantallas acústicas y accesibilidad universal, entre otros elementos. En la reconstrucción de puentes que se vieron afectados por los eventos de inundaciones en el invierno 2023, la Dirección de Vialidad está rediseñándolos con criterios de cambio climático, considerando las proyecciones de caudales futuros. 

En Servicios Sanitarios Rurales, estamos incorporando paneles fotovoltaicos, lo que conlleva una energía más amigable y que implica menos recursos para la comunidad. En infraestructura portuaria estamos trabajando en ajustar los criterios de diseño para el nuevo clima de oleaje, habilitando espacios seguros y accesibles en bordes costeros. En pavimentos, tanto de obras viales como aeroportuarias, estamos reciclando material de fresado y áridos, generando ahorros significativos en términos de plazos, económicos y ambientales.

En definitiva, como Ministerio entendemos que debemos avanzar en hacer nuestra infraestructura y edificación pública, con criterios cada día más sostenibles y amigables con el ambiente y la comunidad.

Otro de los focos que está cubriendo el MOP es la creación de su nueva Política de Sustentabilidad, para lo cual la cartera ha hecho un llamado a diversas instituciones colaboradoras. En el caso del Instituto de la Construcción, el representante es Hernán Madrid, jefe de CES.

El DGOP en el cóctel de fin de año del Instituto de la Construcción.

CES colabora en consultoría al BID sobre resiliencia y sostenibilidad en los códigos de construcción

El estudio fue encomendado al Instituto de la Construcción en 2022 y registra a Hernán Madrid, jefe de CES, como uno de sus autores.

En diciembre pasado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó una nota técnica sobre el estudio “Resiliencia y Sostenibilidad en los Códigos de Construcción de América Latina y el Caribe: Análisis Regional Comparativo y Oportunidades de Fortalecimiento”, cuyos autores son Alexandra Alvear; José Pedro Campos; Julia Ciancio; Wilhelm Dalaison; Gabriella De Angelis; María Alejandra Escovar; Hernán Madrid; Rodrigo Narváez; Francisca Pedrasa; Raimon Porta García; Ginés Suarez y Adriana Zambrano.

Como se señala en la página de la publicación, “los códigos de construcción son un factor determinante para el incremento de la resiliencia de la infraestructura, incorporando la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático. La existencia, calidad, carácter legal y nivel de cumplimiento de los códigos definen las bases sobre las cuales se debe desarrollar el ambiente construido y la fiabilidad de los servicios basados en infraestructura física”. 

En ese contexto, se realizó este documento encargado por el BID al Instituto de la Construcción en agosto de 2022, incluyendo dentro de su alcance los códigos de construcción, incluyendo residenciales y de uso público; dejando fuera a construcciones de infraestructura y obras civiles.

De esta manera, esta publicación presenta el resultado del análisis comparativo y entrevistas a expertos sobre códigos de sismos, vientos, inundaciones, y sustentabilidad, incluyendo, además, a las certificaciones y sellos de sostenibilidad de los 26 países prestatarios del BID. 

Para llevar a cabo el estudio en forma correcta, tomando en cuenta la complejidad y el volumen de información por procesar, el Instituto de la Construcción organizó y coordinó el trabajo de un grupo de especialistas representantes de diversas instituciones afines al IC, como la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Certificación Edificio Sustentable (CES), EBP Chile y Chile Green Building Council.

El análisis concluye que la región tiene un importante avance en el desarrollo de códigos sísmicos y de viento, mientras que la amenaza por inundación poco se integra en los códigos de construcción y se enfrenta de forma reactiva. 

También se precisa que la región ha venido dando pasos acelerados para incorporar aspectos de sostenibilidad de los proyectos de infraestructura edilicia, que aún no se integra a los códigos de construcción. Asimismo, se incluyen recomendaciones para avanzar hacia una construcción resiliente en América Latina y el Caribe.

El documento completo está disponible en el siguiente enlace: https://publications.iadb.org/es/resiliencia-y-sostenibilidad-en-los-codigos-de-construccion-de-america-latina-y-el-caribe-analisis

Ignacio Denegri: “Los proyectos sostenibles mejoran la calidad de vida de las personas”

Desde sus inicios, hace 65 años, Tánica Inmobiliaria se ha dedicado a apoyar proyectos que contribuyen al desarrollo de la sociedad, la cultura y la educación, tanto en el país como en su comunidad. Estos van acompañados de un alto nivel de sostenibilidad, lo que fue reconocido por los Premios CES 2023, en la categoría Empresa Destacada. 

Por primera vez, en octubre pasado se entregó el Premio CES 2023 en la categoría Empresa Destacada. Éste recayó en Tánica Inmobiliaria, una evolución de Transoceánica, que fue fundada por Guillermo Schiess hace 65 años.

Tánica fue la primera empresa en recibir este galardón por su gran aporte al diseño y construcción sustentable en Chile, al ser uno de los pioneros en incorporar en sus proyectos altos estándares de eficiencia energética, tecnología y diseño sustentable. De hecho, el proyecto Edificio Corporativo Transoceánica, obtuvo la certificación CES el año 2015 con categoría Sobresaliente, siendo uno de los edificios que aportó para la calibración de la metodología técnica de CES.

El proyecto Transoceánica es un promotor de la sustentabilidad y ha abierto muchas veces sus puertas para mostrarle a alumnos de pregrado y profesionales interesados las estrategias a nivel de diseño y de los sistemas eficientes implementados.

Conversamos con Ignacio Denegri, jefe de Sostenibilidad de Tánica Inmobiliaria, quien cuenta que “es una alegría y un orgullo haber recibido este reconocimiento que destaca una historia de Tánica en donde la sostenibilidad es un eje fundamental. Hemos ido avanzando en la materia y esto nos reafirma en nuestra apuesta por la sostenibilidad y nos motiva a seguir impulsando proyectos que sean un aporte a las comunidades y al medio ambiente”.

¿Cuál es la importancia que le dan a la sustentabilidad, más allá de las certificaciones?

La sostenibilidad forma parte de nuestro sello y entendemos que la manera de construir ciudades a escala humana es hacerlo de un modo sostenible. Trabajamos con las comunidades desde etapas muy tempranas, incorporando su feedback como un aporte en el diseño y desarrollo del proyecto. El emplazamiento, diseño y materiales de nuestros proyectos están pensados para que estén en armonía con el entorno y generen el mínimo impacto ambiental. Por ejemplo, nuestro proyecto Tánica Townhouses en Santa María de Manquehue, además de ser eficiente desde el punto de vista térmico, se construyó con un mix de hormigón y madera, y cada casa viene equipada con paneles solares que producirán hasta un 50% de la energía requerida. Es así como las townhouses logran un 78% de ahorro energético en comparación con una vivienda tradicional y cuentan con una categoría A en la calificación energética de viviendas, de acuerdo al Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

¿Cómo abordan la parte de gestión de residuos dentro de sus proyectos nuevos?

Tanto en nuestras oficinas corporativas como durante la construcción de nuestros proyectos inmobiliarios, contamos con el reciclaje de elementos del proceso de construcción como madera, metales, plásticos, cartones, entre otros materiales. En algunos casos, reutilizamos los residuos en los mismos procesos constructivos, como en el caso de las partidas de concreto. Para que esto se haga correctamente, en todas nuestras obras capacitamos a las personas en manejo responsable de residuos y economía circular.

Desde su impulso a la sustentabilidad, ¿cómo ven que el mundo privado ha respondido a la construcción sustentable?

Si bien el sector privado ha ido dando pasos importantes, al ser algo aún más bien desconocido y poco probado, la construcción sustentable aún cuenta con resistencia al cambio, más todavía en tiempos de profunda crisis como la que estamos viviendo.

 ¿Qué llamado puede hacer al mundo privado para sumarse a la sustentabilidad?

El cambio climático del cual somos testigos nos exige ser responsables con el medio ambiente y en nuestras manos está tomar decisiones que tiendan a hacerse cargo. En ese contexto, la ciudadanía está cada vez más consciente de ello y buscan vivir o trabajar en edificaciones sustentables. Nuestra experiencia nos ha demostrado que hacer proyectos sostenibles, además de ser rentables, son un aporte al medioambiente y al mismo tiempo mejoran la calidad de vida de las personas.

Planificación maestra y CES: herramientas sinérgicas para la sostenibilidad

Por Mauricio Ramírez Molina, arquitecto ▪ MSc UCLouvain, socio 88 Limitada y asesor CES

Las exigencias de sostenibilidad a nivel global y nacional vinculadas —entre otras— a eficiencia energética y gestión de la energía, huella de carbono, huella hídrica y circularidad reflejan una sociedad interesada en perfeccionar y mejorar su relación con el planeta, lo que evidentemente es una buena noticia para todos. Sin embargo, con tal cantidad de áreas por abordar, es fácil sentirse agobiado al no saber por dónde partir y cómo responder a estas exigencias de forma seria. En tal sentido, para aquellas organizaciones o grupos de la sociedad que funcionan o actúan en base o desde el entorno construido, puede haber una gran oportunidad para implementarlas de forma estructurada, segura y económicamente viable a través de la planificación maestra o master planning.

El Banco Mundial define al plan maestro como “un documento dinámico de planificación a largo plazo que proporciona un diseño conceptual para guiar el crecimiento y desarrollo futuros. La planificación maestra consiste en hacer la conexión entre los edificios, los entornos sociales y sus entornos circundantes”. El Banco Mundial también indica que la planificación maestra puede asumir otros roles, tales como “Desarrollar un cronograma de escalonamiento e implementación e identificar prioridades para la acción”, “Conceptualizar y dar forma al entorno urbano tridimensional” e “Involucrar a la comunidad local y actuar como constructor de consenso”.

Así, la planificación maestra o master planning nos permite visualizar un futuro deseado que, diseñado mediante prospección y escenarios posibles, nos ayudará a desarrollar estrategias y tácticas para implementar lo que necesitaremos de forma adecuada y realista. Además, con la digitalización de nuestra realidad física y el desarrollo de software basado en ciencia y en data, es posible desarrollar estos escenarios o perspectivas con un mayor grado de confiabilidad, para luego evaluarlos y finalmente llevarlos a la realidad. Asimismo, una mayor disponibilidad de métricas y líneas base de sostenibilidad y de metas al 2030, 2040 y 2050 completan los insumos necesarios para una planificación maestra robusta.

En nuestra experiencia en el diseño y desarrollo de planes maestros para dos universidades nacionales —8 campus, 70 hectáreas y cerca de 300.000 m2 en total— a través de la planificación maestra basada en edificios y áreas exteriores hemos podido incorporar múltiples directivas relacionadas a la sostenibilidad, alineadas con políticas públicas nacionales y tendencias internacionales, incluidos los ODS de la ONU. Nuestra experiencia más reciente con la Universidad Católica de Temuco UCT, donde hemos diseñado su Plan Integral de Campus, nos ha permitido incluir no sólo dimensiones de la sostenibilidad relacionadas a los edificios, sino también otras dimensiones que tienen que ver con la organización, las personas, su funcionamiento interno y su relación con la comunidad y la ciudad. Temas como circularidad, inclusividad, interculturalidad y ciencia y tecnología para el desarrollo regional forman parte de este robusto plan, que nace a partir de sus anhelos y de la prospección y planificación de su entorno construido y que permitirá a la UCT posicionarse como un referente en este ámbito.

Aquí, la Certificación Edificio Sustentable CES se transforma en un gran aliado para poder implementar las estrategias de sostenibilidad definidas a nivel de plan maestro, al proveer una solución integrada aplicable al ámbito de las edificaciones y que es concordante con las exigencias globales y nacionales de sostenibilidad que las organizaciones o empresas deben cumplir. CES posee una gran cantidad de métricas que pueden ser utilizadas en los escenarios prospectivos, lo que permite evaluar el cumplimiento futuro de metas de sostenibilidad, la inversión requerida para ello y sus retornos económicos, ambientales y sociales. Por esta razón hemos recomendado e incluido a la Certificación Edificio Sustentable como herramienta preferente de certificación de edificios en todos los planes maestros que hemos diseñado y desarrollado.