Caminar en círculo nos lleva al futuro

Desde el inicio de la Revolución Industrial la humanidad ha estado dominada por un sistema económico absolutamente lineal: producir, consumir y desechar. No es necesario detenerse a explicar el impacto que este modelo ha tenido en nuestro medio ambiente. Son tan graves que según un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU nuestro planeta va a alcanzar el decisivo límite de 1,5 ℃ por encima de la temperatura de la época preindustrial en el año 2030.

Es por eso por lo que urge cambiar la economía lineal por una circular y el desafío es trabajar con una visión de largo plazo que permita generar un modelo que vaya más allá del reciclaje y en el que las empresas y organizaciones de todo tipo y tamaño se hagan cargo adecuadamente de sus residuos, valorizarlos y dándoles una nueva vida o uso.

Todos lo sabemos, pero muchos olvidamos que vivimos en un planeta de recursos finitos y cada día somos más humanos con un modelo de vida que es imposible sustentar, el principal pilar de la economía circular es la regeneración. Sus acciones buscan restaurar el equilibrio que necesita el ecosistema para que nuestra especia pueda prosperar en armonía con la naturaleza.

Ya entrando en materia, en la construcción es habitual la recuperación de los despuntes de acero para reciclarlos y fabricar acero nuevo. Pero no sólo los despuntes de acero son residuos en una obra, también hay madera, hormigón, plásticos y vidrios, entre otros. En el mundo, la construcción es responsable del 35% de los residuos sólidos.

“Actualmente los Residuos de la Construcción y Demolición (RCD), son un gran problema en el mundo, y en Chile generamos mucho más. Por ejemplo, en un país desarrollado la construcción de un edificio habitacional genera 0,14 metros cúbicos (m3) de residuos por cada metro cuadrado (1m2) construido. En cambio, en nuestro país, para ese mismo edificio generamos 0,26 m3 por m2, casi el doble”, explica Felipe Ossio, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile y vicepresidente del SubComité de Economía Circular del Instituto de la Construcción (IC).

“En una primera etapa en Chile hemos abordado la economía circular en la construcción a través del concepto de gestión de residuos. Tanto públicos como privados han dado pasos fundamentales y con grandes resultados en esa línea, pero es indispensable transitar a modelos circulares que incluyan las etapas de gestión y diseño. Primero, hay que tener claro que los materiales y componentes deben mantenerse circulando en la tecnósfera (ciclos técnicos) y biosfera (ciclos biológicos) por el mayor tiempo posible con la mayor calidad posible; debemos privilegiar uniones físicas antes que químicas que permitan el desmontaje, adaptación, recuperación y mantenimiento de estos”, señala Anamaría De León arquitecta y consultora en economía circular, miembro del SubComité de Economía Circular del IC.

Y agrega que “en la etapa de diseño arquitectónico y de materiales se define entre el 60% y 80% de la sostenibilidad de una obra o producto. El diseño para la deconstrucción, diseño para la reversibilidad, banco de materiales, modulación y estandarización reversibles y diseñar por capas, son algunas de las estrategias que podemos activar en etapas tempranas de un proyecto.”

Para enfrentar este problema, el programa Construye2025, impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, elaboró una Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, que se lleva a cabo en conjunto con los ministerios de Vivienda, Medio Ambiente y Obras Públicas.

El objetivo es lograr un país que gestiona sus recursos en forma eficiente, por lo cual trabajan en cinco ejes estratégicos: el ordenamiento y planificación sustentable del territorio; la coordinación y articulación pública; la cadena de valor sustentable y circular; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que entreguen información para el diseño de políticas públicas y creación de nuevos mercados en torno a la economía circular en construcción; y la remediación ambiental de los resultados de la extracción de áridos y disposición inadecuada de los RCD.

La iniciativa busca generar una industria más productiva disminuyendo en un 20% los costos de producción; aumentar en un 20% las edificaciones sustentables y disminuir en un 30% las emisiones de CO2 al 2030.

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 a cargo de la iniciativa, Alejandra Tapia, señala que la economía circular busca optimizar los recursos mejorando la sustentabilidad, productividad y competitividad de las empresas, así como también impulsar la innovación para la creación de modelos de negocios y servicios que disminuyan la extracción de recursos, constituyendo una oportunidad para ampliar la base de la economía del país.

Así, no sólo tenemos una industria más sustentable, sino que también la economía circular ayuda a generar nuevos empleos que la OIT los cataloga como “empleos verdes” y los califica de la siguiente manera: “Empleos decentes que contribuyen a preservar y restaurar el medio ambiente ya sea en los sectores tradicionales como la manufactura o a la construcción o en nuevos sectores emergentes como las energías renovables y la eficiencia energética”. Más aún hace hincapié en que estos empleos verdes permiten: aumentar la eficiencia del consumo de energía y materias primas; limitar las emisiones de gases de efecto invernadero; minimizar los residuos y la contaminación; proteger y restaurar los ecosistemas; y contribuir a la adaptación al cambio climático.

Desde hace más de un año, el Instituto de la Construcción articula, junto a un gran número de reparticiones gubernamentales, universidades, oficinas de ingenieros y arquitectos, además de empresas privadas y organismos que las representan, como el Instituto Chileno del Acero y la Corporación de Desarrollo Tecnológico; el Subcomité de Economía Circular, que está trabajando para promover y aplicar en la construcción este modelo, cuyos beneficios son claros y muy palpables. Además de la disminución en el uso de la energía, lo que permite reducir la huella de carbono en la construcción, está el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, pues permite contar con ciudades más sustentables y pensadas en beneficio de la sociedad.

Este es un tema muy relevante, pues el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) estimó que en 2050 el 90% de la población latinoamericana vivirá en ciudades, es decir alrededor de 570 millones de personas. Si somos conscientes y trabajamos en beneficio de ellas, muchas de estas personas podrán disfrutar de un medioambiente más sano y una mejor calidad de vida para mediados de este siglo.

Fuente: Instituto de la Construcción

Municipalidad de Chañaral acogerá a sus usuarios en un renovado espacio sustentable

Con una superficie edificada superior a los dos mil metros cuadrados, el nuevo edificio consistorial destaca por su techo semi transparente y los materiales nobles que se utilizaron en su construcción.

El nuevo edificio consistorial de Chañaral, cuya obra fue ejecutada por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, implicó una inversión de más de seis mil millones de pesos. Cofinanciado con recursos del Fondo Reconstrucción de Ciudades, asignado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) a la municipalidad y el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), el proyecto reemplazó la antigua edificación que fue gravemente dañada tras el aluvión de 2015.

“Luego del aluvión que afectó a Chañaral, el municipio debió trasladarse a instalaciones modulares, algo que mermó de cierta forma la comodidad de sus trabajadores y también de la comunidad que día a día se acerca a la municipalidad a hacer diversos trámites. La pronta inauguración de este nuevo edificio consistorial hará que tanto usuarios como trabajadores puedan tener un mejor espacio para desenvolverse”, afirma la alcaldesa de Chañaral, Margarita Flores.

El edificio cuenta con una superficie edificada de 2.040 m2 donde se utilizó la piedra, como elemento integral; y materiales nobles de la zona. El recinto cuenta con 985 m2 de estacionamiento subterráneo y bodegas y fue conformado en hormigón armado en los tres niveles. Su techo semi transparente facilita la observación del emblemático Faro de Chañaral.

“Entre los atributos arquitectónicos más destacables se podría mencionar la mampostería en piedra, que releva los elementos de material local. Además, la ubicación del edificio hace que se apodere de la pendiente de la cordillera, lo que también permite una visión inédita de la bahía desde los pisos superiores. En tanto, su cobertura de acero corten (autopatinable) hace que no le afecte la corrosión, algo importante si se considera que es una zona donde hay sol prácticamente durante todo el año”, comenta la alcaldesa de la comuna.

Gracias al trabajo de Crisosto Smith Arquitectos y la asesoría CES de Fernanda Soto, el edificio representa -según la edil Margarita Flores- el progreso que todos los chañaralinos y chañaralinas anhelan para la comuna. “De cierta forma, es significa también un regreso de la actividad cívica a ese punto de Chañaral, el cual durante muchos años fue el centro de la ciudad y donde ahora convergen diversos lugares como la Plaza de Armas, Biblioteca Pública, Centro de Formación Técnica, Fiscalía, y el propio edificio consistorial”, concluye la alcaldesa.

Los edificios que mejoran el confort de los pacientes en la Región de Coquimbo

El Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo ya cuenta con certificación CES, mientras que la posta El Divisadero de Punitaqui optará por la precertificación. En tanto, el Centro de Salud Familiar de Caren de Monte Patria se certificará cuando comience la construcción.

La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas ha procurado fortalecer la gestión ambiental, territorial y de sustentabilidad en la ejecución de proyectos de edificación pública y patrimonial. En la Región de Coquimbo, destaca su gestión integral en el ciclo de vida de los proyectos, es decir, desde la prefactibilidad y el diseño hasta la obra.

Según Giancarla Gómez, jefe de la Unidad de Planificación de la Dirección de Arquitectura del MOP, se han creado instrumentos que se utilizan de acuerdo con la etapa en que se encuentre el proyecto. En conjunto, éstas conforman el compendio de instrumentos de gestión de la DA-MOP. Esto último a través de la exigencia de implementar un diseño arquitectónico pasivo, eficiencia energética y la evaluación y medición de la gestión a través de la certificación nacional CES.

“En términos generales, en los diseños se solicita una precertificación CES, en la etapa de ejecución, la certificación. En las licitaciones en modalidad de Pago Contra Recepción, que incluye diseño y ejecución, la Dirección de Arquitectura exige que el edificio obtenga la precertificación y certificación CES”, explica la arquitecta.

A la fecha, los proyectos de Salud que incorporaron CES, por mandato de la Dirección de Arquitectura son tres:

1. Reposición Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo, edificio terminado en mayo del 2021, con certificación CES.

Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo.

2. Reposición Posta El Divisadero, Punitaqui. En etapa de diseño, actualmente se encuentra en proceso de adjudicación e incluye la exigencia de la precertificación CES.

3. Reposición Centro de Salud Familiar de Caren, Monte Patria. Proyecto licitado en modalidad Pago Contra Recepción DS MOP 108. Hoy en proceso de adjudicación incluye el requisito de la Certificación CES, una vez ejecutada la obra.

“Los proyectos que se incorporan a la cartera de la Dirección de Arquitectura son monitoreados desde sus inicios en la realización de consultas de pertinencia e indígenas, según corresponda. Posteriormente, en el uso de criterios de diseño arquitectónico y de soluciones constructivas que aporten al confort ambiental de los edificios públicos como aspectos fundamentales de nuestra labor como unidad técnica”, señala Giancarla Gómez.

Hospital de La Serena

En tanto, en la Dirección General de Concesiones de Obras Públicas adjudicaron el nuevo Hospital de La Serena, en enero, a la Sociedad Concesionaria Hospital La Serena S.A. Con una inversión de 258 millones de dólares y un plazo de la concesión de 15 años de operación, el proyecto beneficiará a una población de 700 mil vecinos de las comunas de La Serena, La Higuera, Vicuña y Paihuano.

Actualmente, el concesionario está desarrollando el proyecto de ingeniería definitiva, por lo que la etapa de construcción debería iniciarse durante el segundo semestre de 2023. El nuevo recinto contará con una superficie de 121 mil m2 y 668 camas, distribuidas en 146 para pacientes críticos, 332 camas médico quirúrgicas, 90 ginecobstétricas, 48 pediátricas, 18 neonatológicas y 34 para psiquiatría de adulto. El hospital también dispondrá de 15 pabellones, 85 boxes de consultas médicas, dentales y no médicas, 6 salas de atención integral del parto y un servicio de urgencia.

“En materia de eficiencia energética, el nuevo hospital busca contar con un alto estándar en la integración y coordinación de sus especialidades, lo que permitirá que durante su etapa de operaciones el edificio disponga de elementos que le permitan administrar de manera eficiente su gasto energético y optimice recursos. En esta etapa la concesionaria deberá elaborar un informe de Seguimiento de Desarrollo Sustentable que dé cuenta de la eficacia de la implementación de la gestión ambiental aplicada en el proyecto”, explican en la Dirección General de Concesiones.

Fotografía principal: Foto de JJ Ortega en Pexels

La herramienta que certifica la eficiencia energética de los edificios públicos

La Certificación Edificio Sustentable evalúa, califica y valida el comportamiento ambiental de edificios de uso público en el país.

En 2012, se inició el diseño de la certificación de edificios sustentables, al alero del Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos, con el apoyo de Innova Corfo, y la colaboración técnica del IDIEM de la Universidad de Chile. Una década después, la Certificación Edificio Sustentable (CES) -que permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile- ha logrado un importante desarrollo, tras el inicio de sus operaciones, en 2015.

El sistema de certificación es accesible e idóneo. Está disponible a nivel nacional, para que un alto porcentaje de edificios de uso público pueda ponderar y jerarquizar variables según sensibilidad e interés local. “Al comienzo solo abordamos una pequeña cantidad de proyectos. Pero, con el paso de los años hemos tenido un crecimiento sostenido gracias a la confianza que hemos conseguido en el medio nacional que nos permite decir que al día de hoy más de 400 proyectos y edificios, en todas las regiones de Chile, se encuentran en alguna etapa del proceso de certificación”, explica el jefe de CES Hernán Madrid.

En este contexto, el ejecutivo valora las ampliaciones de alcance logradas, como es el caso de la versión CES Hospitales de 2017. “Hemos contribuido al país como herramienta, para que los proyectos llevados adelante por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas puedan incluirse en la emisión de Bonos Verdes que le permite al país recibir más recursos para proyectos sustentables”, afirma. Las estrategias donde pone mayor énfasis el sistema de certificación son las relativas al uso eficiente de energía. “La metodología permite evaluar la efectividad de las acciones adoptadas en un determinado proyecto o edificio, de modo de privilegiar las que sean más costo-efectivas, asegurando, mediante la evaluación técnica de una tercera parte independiente, que las estrategias incorporadas funcionarán”, concluye Hernán Madrid.

La certificación CES contempla verificación en terreno y acompañamiento durante la operación del edificio, para apoyar a quien administra del edificio de modo que éste alcance los niveles esperados en calidad ambiental y eficiencia en el uso de recursos.

En enero, el jefe de CES, Hernán Madrid, completó una gira que incluyó la visita a cinco edificios certificados desde Valdivia a Chiloé, en la que pudo constatar una reducción en el consumo de energía superior al 50% en cada proyecto.

En todos los edificios los usuarios destacaron sus condiciones de temperatura interior e iluminación natural, lo que cobra aún más valor considerando los climas de ciudades como Valdivia, Puerto Montt y Castro.

Fuente: La Tercera

Seremi de Obras Públicas realizó visita al nuevo cuartel de la PDI en Puerto Varas

El Seremi James Fry Carey de Obras Públicas, realizó su última visita antes de dejar la administración a la obra de reposición del Cuartel de la Brigada de Investigaciones Criminal de la comuna de Puerto Varas, siendo el Gobierno Regional el mandante del proyecto y la Dirección Regional de Arquitectura del MOP, la Unidad Técnica. Este proyecto se enmarca en la puesta del Valor del Patrimonio de la Casa Heim Minte, emplazada en una superficie de 1.492 m2 y una inversión de más de 2.300 millones de pesos.

Las obras por parte de la constructora adjudicada y la Dirección Regional de Arquitectura ya ha logrado un avance de 15%, entre ello, el despeje y limpieza del terreno, movimiento de tierra, cimientos y sobrecimientos, como también, el desarme de partes de la Casa Heim Minte, donde se trabaja el estudio de diagnóstico de maderas.

El proyecto constará de dos edificios conectados por un puente. El primero de ellos, es un edificio de madera, donde se encuentra hoy emplaza la casa Heim-Minte, la cual se recuperará en su totalidad para el funcionamiento administrativo de la PDI, manteniendo la madera y revestimiento con tejuelas. En paralelo, el segundo edificio, se desarrollará en tres niveles para cumplir con los requerimientos técnicos y el programa funcional necesario para la dotación. A diferencia del primer edificio, este segundo, será revestido de plancha metálica microcorrugada y contará con una estructura de hormigón armado y metálica. Ambos edificios tendrán un estudio previo de eficiencia energética, ingresando al sistema de certificación CES, para así, poder incorporar un sistema de calefacción y ventilación por bomba de calor del tipo polivalente, el cual aportará la energía necesaria para dotarlo de calefacción y agua caliente sanitaria. 

El jefe de la Carpeta del MOP, James Fry, enfatiza en los avances de esta obra que llevó 10 años de su trámite para poner en valor el patrimonio de la casa, “esta obra se inició el pasado mes de septiembre y esperamos dar término a fines de este año. Inversión que apostó el Gobierno Regional de Los Lagos. Importante obra que no sólo le entrega dignidad a los funcionarios de la Policia de Investigaciones de Chile, sino que también, la Dirección de Arquitectura está recuperando esta maravillosa casa patrimonial a orillas del Lago Llanquihue”.

Fuente: El Heraldo Austral

En Punitaqui hacen entrega del primer liceo “Sello” de la provincia

El Ministerio de Obras Pública entregó a la Municipalidad la obra terminada del Liceo Alberto Gallardo Lorca, el cual cuenta con un edificio de dos niveles, 22 salas de clases, salas para talleres, auditorio, gimnasio, entre otras instalaciones con estándares de calidad y con una certificación de energía sustentable. Del municipio dependerá ahora equipar el establecimiento para ser prontamente inaugurado.

En Punitaqui fue entregado al Municipio el primer establecimiento de educación ‘Sello’ de la Provincia del Limarí, denominación que fue creada por el Ministerio de Educación para determinar los más altos estándares de infraestructura que permita facilitar la implementación del Proyecto Educativo Institucional, mientras que desde la Dirección de Arquitectura entregaron a esta obra la Certificación Edificio Sustentable (CES), la cual se utiliza en todo tipo de obras y que significa que la iluminación permite un ahorro de entre 20 y 30% de los consumos básicos del edificio.

Se trata del Liceo Alberto Gallardo Lorca, el cual tuvo una inversión sobre los 8 mil millones de pesos, los cuales fueron financiados por el Ministerio de Educación y mandatados a la Dirección de Arquitectura del MOP.

La obra fue entrega con su infraestructura terminada, por lo que solo falta que la Municipalidad equipe las instalaciones para su pronta inauguración.

‘Como Ministerio de Obras Públicas estamos muy contentos de poder aportar al desarrollo y modernización de la educación pública de nuestra región con la ejecución de obras como el renovado Liceo Alberto Gallardo Lorca de Punitaqui. Se trata de un moderno edificio de dos niveles, con 22 salas de clases, salas para talleres, auditorio, gimnasio, nuevos patios, oficinas, comedor, entre otras instalaciones que permitirán contar con infraestructura de primer nivel para este liceo. Además de contar con la certificación de edificio sustentable’, señaló el Seremi de Obras Públicas, Luis Felipe Muñoz, quien también quiso destacar la importancia en materia laboral.

‘Acá se generaron cerca de 100 puestos de trabajos mensuales durante los más de 600 días que duró la ejecución de este gran establecimiento educacional para la comuna de Punitaqui, lo que sin duda aportó a la reactivación económica y empleabilidad en esta comuna rural del Limarí’, señaló.

Acto de entrega

Durante la tarde de este jueves 24 de febrero fue entregada la obra con la presencia de diversas autoridades nacionales y regionales, quienes recorrieron las modernas instalaciones.

Sobre estas mismas, el Delegado Presidencial Ignacio Pinto quiso destacar que ‘hay acceso para personas con discapacidad, hay distintos sistemas de eficiencia energética que permiten que las salas tengan mayor ventilación, que hoy en tiempos de covid es tremendamente necesario, existen una serie de detalles valiosos para el enriquecimiento formativo de los niños y niñas que van a llegar a este lugar’.

‘Es una tremenda noticia para Punitaqui, pero no solo para esta comuna, sino para toda la región, porque comienza a elevar los estándares de los centros educacionales en donde van a llegar los niños y jóvenes de los distintos lugares urbanos y rurales de la región de Coquimbo’, agregó la autoridad regional.

Por su parte, el Director Nacional de Arquitectura quiso hacer mención de la importancia de contar con este tipo de obras en la educación, ‘este edificio está muy bien armado, es una estructura bastante reforzada, tiene una muy buena solución de iluminación natural, y sobre todo diría que tiene buena arquitectura, hoy no basta con tener los mejores equipos electrónicos, es importante tener buenos espacios, ya que los espacios son los que permiten desarrollar una buena educación a todos nuestros alumnos’, señaló.

‘Yo destaco e insisto en la calidad espacial y arquitectónica, el cómo se van relacionando los espacios entre sí, las texturas y colores, esto no sigue los estándares típicos de otras escuelas y liceos, es bien particular, de hecho en el acceso tiene un mural realizado por el muralista ‘mono’ González, que da toda una impronta de colores bien bonitos que se contrastan con colores neutros’, agregó.

El alcalde (s) Mauricio Castillo declaró su satisfacción por la obra, manifestando el orgullo que sienten como administración municipal, ‘es un edificio fantástico que cumple todas las expectativas, pero también hay que pensar que este edificio será ocupado por niños vulnerables de la comuna, esto es un símbolo de emparejar la cancha, estamos dándole dignidad a los niños de la comuna, una comuna pobre y rural pero que siempre tuvo el deseo de darle lo mejor a sus alumnos’, indicó.

En la misma línea comentó que ‘no tenemos nada que envidiarle a otros colegios y recintos que se han construido, incluso del ámbito privado’.

Por último, Castillo quiso destacar al equipo humano que tendrá la misión y el honor de impartir conocimientos a los estudiantes punitaquinos de este establecimiento, ‘tengo la claridad que nuestro recurso humano, los profesores, docentes, paradocentes y todo el equipo administrativo, va hacer muy buen uso de las instalaciones para darles la mejor educación a los alumnos de la comuna’, puntualizó.

Fuente: El Ovallino

DA-MOP: “Queremos que la gente de cada lugar pueda estar satisfecha con sus edificios”

 La Región de Coquimbo y la Provincia del Limarí tiene una variedad de proyectos arquitectónicos, que el director Irarrázabal detalló, principalmente en materia de educación, pero también otros destinados a la cultura, la salud e incluso la formación de Carabineros. En todos, la autoridad rescató la importancia de que los usuarios se sientan acogidos

En su vista a la Provincia del Limarí, el Director Nacional de Arquitectura, Raúl Irarrázabal, se dio el tiempo de conversar con Diario El Ovallino sobre los proyectos de infraestructura que se encuentran en la provincia y la región.

‘La Dirección de Arquitectura es la unidad técnica más grande que tiene el Estado, hay otras menores y más especializadas, pero somos los únicos que hacemos todo tipo de obras, desde una cárcel, una comisaría, un centro cultural, una restauración patrimonial, una iglesia, un liceo, pasos fronterizos, pero lo importante es que todas tienen el mismo estándar de construcción’, comenzó señalando.

Educación

La conversación comenzó en materia de educación, ya que la visita fue dada en el contexto de la entrega del Liceo Alberto Gallardo López de Punitaqui. Al respecto el Director Nacional señaló que a nivel regional cerca de 1.400 estudiantes se verán beneficiados de los seis proyectos que en su totalidad superan la inversión de 33 mil millones de pesos.

En la comuna de Ovalle en particular hay dos escuelas por construir, la primera de ellas es San Antonio de la Villa en la localidad de Barraza, la que tendrá 6 mil metros cuadrados, con una inversión de 2.500 millones de pesos.

En segundo lugar aparece la Escuela Marcos Rigoberto Pizarro en el pueblo de San Julián, la cual tendrá 3.284 metros cuadrados con una inversión de aproximadamente 2.400 millones de pesos.

Ambas obras debiesen ser entregadas durante el año 2023, la primera durante el primer trimestre, mientras la segunda a final del año. También destaca la Escuela Rural de Monte Patria con una inversión de 7 mil millones de pesos.

La gran mayoría de estos establecimientos tendrían la Certificación Edificio Sustentable (CES), que es la misma que se le otorgó al liceo punitaquino, lo cual permite un ahorro energético.

‘La certificación siempre la solicitamos, pero hay que tener en cuenta que nuestros proyectos son mandatados por terceros, entonces en el fondo debemos tener la autorización, porque estas son soluciones que muchas veces tienen un costo mayor al principio, por eso esto debe ser autorizado por el mandante. Pero nosotros siempre tratamos de mantener el mismo estándar en todo Chile’, señaló el Director Nacional.

En educación también está en proceso el Hogar Estudiantil de Combarbalá, ‘lo cual es muy importante para los niños provenientes de los sectores rurales’, según señaló Irarrázabal. Esta tendrá una capacidad para 150 estudiantes y se espera que esté lista a finales del año 2023.

En cuanto a proyectos ya terminados durante los últimos años, el Director Nacional quiso destacar a la nueva Escuela América de Combarbalá y a la Escuela de Canela Baja (su símil de Canela Alta también está en proyecto).

Vestigios regionales a Ovalle

Otro punto a destacar durante la entrevista fue el Depósito Regional para los hallazgos arqueológicos, el cual estará ubicado en la comuna de Ovalle, específicamente en el cruce a Socos.

Este albergará a gran parte de los vestigios del Sitio Arqueológico El Olivar, entre otros hallazgos hechos en toda la región, no solo en cuanto a arqueología, sino también en paleontología y documentos antiguos.

Esta ‘bodega’ no es para ser expuestos al público, más bien para los estudios de especialistas, ‘obviamente que cuando hayan muestras regionales, salen de ahí, se muestran en el museo, y después vuelven al lugar, también pueden salir desde ahí al extranjero con todos los permisos que correspondan, para después volver’, comentó Irarrázabal.

En cuanto a su especialidad, lo netamente arquitectónico, el Director Nacional manifestó que este depósito ‘tiene condiciones soleamiento especiales, no puede dar el sol directo porque puede dañar cualquier objeto, también tienen control de temperatura, tiene cortafuegos para que en caso de un incendio no se queme todo, también tienen extinción de incendios con polvo seco y otros materiales que no dañan los elementos guardados, se incluirán laboratorios, será uno de los primero depósitos regionales de Chile y con la mejor tecnología’.

La elección de Ovalle para esta importante infraestructura tiene dos grandes razones, ‘alguien podría pensar que esto podría estar ubicado en La Serena o Coquimbo, pero este es un depósito regional, hay hallazgos en toda la región, entonces se buscó un lugar en toda la región, se barajó La Higuera, Vicuña, Illapel, Salamanca, pero al final se decidió por Ovalle primero porque las condiciones de humedad son mucho más estables que en la costa, y segundo porque hay una muy buena conexión con el resto de la región a través de las autopistas, por esto se decidió que este era el mejor lugar’, señaló Irarrázabal.

Este proyecto tiene listo su diseño, y prontamente será licitada la ejecución.

Otros proyectos

En el final de esta entrevista el Director Nacional destacó otros tipos de proyectos, como la ampliación de la Escuela de Carabineros en Ovalle, la cual es una de las cinco que se están construyendo en Chile.

‘Para tener a personas dos años en una escuela, porque básicamente viven ahí en internados, se necesitan instalaciones de otro tipo, entonces primero está el tema habitacional, pero además está la formación de los futuros Carabineros que ahora es más compleja, por eso la infraestructura necesita condiciones adecuadas’, detalló.

También se destaca el nuevo CESFAM de Carén, el cual es un anhelo de años de los vecinos del sector.

‘Nuestra misión es dar empleo en cada uno de los sectores donde hacemos obras, de hecho siempre pedimos a todas las constructoras que un porcentaje de los trabajadores, de entre 10 a 20%, sean habitantes del lugar’, indicó.

La gran mayoría de los proyectos debiesen ser ejecutados y terminados en el próximo gobierno de Gabriel Boric, al respecto el Director Nacional señaló que ‘la dirección de arquitectura en general ha mantenido una misma línea, a pesar de que han cambiado los gobiernos, los ministros y los directores, pero ha mantenido una línea estable porque es más que nada una dirección técnica’.

Identidad local

Uno de los factores más importantes en la realización de proyectos para el Director Nacional, es que las construcciones no solo encuentren calidad técnica, sino también una identificación con la comunidad que lo usará, un ejemplo de esto son los trazos diaguitas en el Hospital Provincial de Ovalle.

‘La gente debe sentir que el edifico es suyo y que lo identifica, por su arquitectura, sus colores, su infraestructura, porque si no, pasa a ser una cosa ajena’, comenzó señalando Irarrázabal.

‘Queremos que la gente de cada lugar pueda estar satisfecha con sus edificios, cada edificio es una verdadera obra de artesanía, porque todos son distintos, siguiendo estándares según su ubicación geográfica, su contexto climático y la identidad de las personas que habitan el lugar’, concluyó.

Fuente: El Ovallino

Ministro Moreno se refiere a Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad 2020-2050

“La infraestructura de este tipo es como la espina dorsal, como el esqueleto que requiere el país para poder crecer. Si no tenemos esa infraestructura, no es posible poder acometer ese crecimiento, porque los requisitos de movilidad que va generando este crecimiento no son posibles de realizar”, agregó el secretario de Estado.

Ministro Moreno por Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad 2020-2050: “Esta infraestructura es la espina dorsal, el esqueleto que necesita el país para crecer”

Avanzar en infraestructura pública que contribuya a mejorar la calidad de vida de todos los chilenos es y seguirá siendo una prioridad. En esa línea, este lunes, el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, entregó al Presidente de la República el Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad (PNIM) pensado para las próximas tres décadas.

La actividad desarrollada en el salón O’Higgins sirvió para conocer detalles de un plan país que entrega continuidad a la hoja de ruta iniciada en 1997.

El actual Plan de Movilidad 2020-2050 presentado al Presidente junto a la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt; el ministro de Economía, Lucas Palacios; el arquitecto Marcial Echeñique y representantes de los distintos gremios y actividades que están relacionadas con la movilidad, busca permitir que el país crezca a futuro de manera equitativa y ambientalmente sustentable.

“Este Plan de Infraestructura de la Movilidad del año 2020 al año 2050, que ha desarrollado un equipo del Ministerio de Obras Públicas y que ha dirigido el arquitecto Marcial Echeñique, que ya hizo esto mismo el año 1997 y cuya planificación de aquella época ya se ha completado en todas las carreteras, aeropuertos, puertos, en fin, lo que se programó hacer en aquella época prácticamente todas ellas están realizadas, y, por lo tanto, es necesario hacer este ejercicio de planificar que es lo que el país necesita hacia adelante”, declaró el ministro Moreno tras la cita en la sede de gobierno.

La nueva hoja de ruta orientada a la movilidad de los próximos 30 años representa un plan multimodal e integrado, es decir, adecua la infraestructura que permitirá modernizar y mejorar la conectividad de las capitales regionales y al exterior a través de tres corredores longitudinales. “La infraestructura de este tipo es como la espina dorsal, como el esqueleto que requiere el país para poder crecer. Si no tenemos esa infraestructura, no es posible poder acometer ese crecimiento, porque los requisitos de movilidad que va generando este crecimiento no son posibles de realizar”, agregó el secretario de Estado dando cuenta de un proyecto que busca trascender a los gobiernos de turno.

El Plan se sustenta en tres ejes; eficiencia económica, equidad territorial e impacto medioambiental, pilares de un modelo que alcanza altas tasas de rentabilidad social, distribuyendo los beneficios per cápita y la infraestructura de manera balanceada entre las regiones consiguiendo menos emisiones en comparación a la situación base y con un bajo impacto en las áreas protegidas del país.

“Tenemos que hacer una inversión en este período de 30 años superior a los 50 mil millones de dólares en estas alternativas; autopistas, aeropuertos, puertos y ferrocarriles, de los cuales lo principal en materia de inversión son carreteras que son 34 mil millones de dólares, donde hay que realizar tanto mejoras, ampliaciones como también la construcción de nuevas carreteras por un total de 20.000 km, particularmente en las tres vías longitudinales; la Ruta 5, la ruta que va más hacia el oriente y la ruta Costera que se van a ir extendiendo por Chile”, destacó la máxima autoridad del MOP respecto al Plan entregado esta tarde en el palacio de La Moneda.

Es importante subrayar que la hoja de ruta considera relevantes avances en infraestructura de carreteras a través de 3 corredores longitudinales; 45 corredores transversales, como también la inversión en 520 km de ferrocarriles; la construcción, ampliación y mejoramiento de 19 aeropuertos y aeródromos, junto a una inversión de más de 5 mil millones de dólares en infraestructura portuaria.

Del mismo modo, el Plan de Movilidad 2020-2050 resalta la urgencia de dotar a la región Metropolitana de un aeropuerto complementario a Arturo Merino Benítez considerando la sostenida proyección de aumento en el número de pasajeros. “El aeropuerto de Santiago tiene hoy día dos pistas y no puede crecer más en el número de aviones que pueden entrar y salir, por lo tanto, hay que tener otro aeropuerto, para lo que ya se están realizando los estudios iniciales de localización, esperemos estén en el segundo semestre de este año para ir dando los primeros pasos para estar listo como digo en la década del 2030, entre ese año y el 2035”, concluyó el secretario de Estado.

Fuente: MOP

Certificaciones nacionales contribuirán a la masificación de la CEEUP

En enero del 2021 se aprobó la Ley de Eficiencia Energética que obliga a las inmobiliarias, constructoras y a proyectos de vivienda pública a usar la Calificación Energética de Vivienda (CEV) y deja consignado un plazo de 4 años para que se desarrolle y entre en operación la Calificación Energética de Edificios de Uso Público (CEEUP).

Esta ley establece la obligatoriedad de etiquetado energético de viviendas a partir del año 2023 y de edificios de uso público, comercial y oficinas a partir del año 2025.

En este sentido, el Instituto de la Construcción (IC) ha liderado el desarrollo de los estudios que permitirán la creación de ésta última calificación de edificios, coordinada e integrada a la Certificación Edificio Sustentable (CES), a través de un trabajo colaborativo en base a un comité técnico conformado por profesionales de los ministerios de Vivienda, Energía y Obras Públicas.

Yoselin Rozas, profesional de la Unidad Edificación y Ciudades de la División de Energías Sostenibles, del Ministerio de Energía, señala que “la colaboración del IC junto a los ministerios en este tipo de estudios permite una mirada que integra los ámbitos público y privado, además de la colaboración con la academia, consultores, y actores relacionados”.

Paola Molina, presidenta del Comité de Economía Circular del IC y presidenta del Directorio de la Certificación CES, señala que la Certificación CES -administrada por el IC- considera dentro de sus variados requerimientos, la demanda de energía, por lo que se vuelve muy necesario el desarrollo de una Calificación Energética de Edificios de Uso Público que permita estandarizar y visibilizar en el sector, la demanda energética de dichos edificios.

”En el proceso de formulación de la CEEUP, ha sido relevante la colaboración desde CES porque ha sido posible traspasar la experiencia y conocimientos de los edificios de uso público adquirida durante los años de funcionamiento, y de esta manera se han incorporado algunas de las condiciones base para la evaluación de edificios, tales como cargas internas, ocupación, desagregación por tipo de uso, entre otras”.

Por otra parte, la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), liderada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), y administrada por CTeC, contribuye a la labor que desarrolla la Calificación Energética de Vivienda (CEV), fomentando este sistema como herramienta de evaluación de los aspectos de eficiencia energética de las viviendas en Chile.

Allan Ubilla, coordinador de proyectos de CTeC, señala que la CEV, además de ser por sí sola una herramienta de evaluación energética de viviendas, es el único instrumento de evaluación de los requerimientos de confort térmico pasivo y de reducción de demanda térmica de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), los cuales, a su vez, son requerimientos obligatorios para acceder a cualquiera de los 3 niveles de certificación que ofrece la CVS. Y esto aplica para las 3 macrozonas que diferencia el sistema CVS.

“Hasta ahora esta calificación es voluntaria, pero con la nueva Ley de Eficiencia Energética ya promulgada y que entrará en vigencia prontamente, se hace obligatorio que las edificaciones, incluyendo viviendas, cuenten con una calificación energética y su etiquetado para obtener la recepción final, por lo que las empresas tendrán prontamente la obligación de calificar sus proyectos”.

Certificaciones nacionales

Las Certificación Edificio Sustentable CES y la Certificación de Vivienda Sustentable CVS incluyen varios aspectos para su análisis como energía, agua, confort, residuos, etc., y las calificaciones energéticas CEV y la futura CEEUP, se enfocan específicamente en el requerimiento de energía y las emisiones que este genera, de manera más detallada, sirviendo para validar este punto con mayor precisión en las certificaciones antes mencionadas.

“Hoy tenemos que estar orgullosos con las herramientas que se han y están levantando en nuestro país, porque están adaptadas a los requerimientos locales y permiten disponer de los recursos necesarios para avanzar en la industria de manera asertiva y pertinente a todos los desafíos que hoy se le plantean para el sector tanto a nivel nacional como mundial. El hacerlo oportunamente, permite una máxima eficiencia y costo, además de una óptima calidad de vida para los usuarios finales”, indica Paola Molina.

Yoselin Rozas, señala que “la Calificación Energética de Viviendas y Edificios formará parte de ambas certificaciones, permitiendo acreditar el ítem de energía, es decir, cuando un mandante decide certificar un proyecto, como parte del proceso de certificación obtendrá también la calificación energética. De esta manera, la contribución de CES y CVS a la calificación es directa”.

“Hay varios beneficios para los usuarios finales de viviendas calificadas y/o certificadas. Primero, al fomentar mejoras en las viviendas en pos de la eficiencia energética a través de la CEV y CVS, el confort térmico al interior debería mejorar ostensiblemente en comparación con una vivienda con los estándares mínimos que establece la OGUC. Asimismo, los gastos operacionales de los usuarios, posiblemente, se verán reducidos por requerir menos energía para calefacción y enfriamiento. Por otro lado, hay algunos instrumentos crediticios para aquellos proyectos que tengan CEV o CVS, lo que ayuda a la ciudadanía a acceder a proyectos más eficientes y sustentables”, agrega Allan Ubilla.

Desafíos

Paola Molina, presidenta del Comité de Economía Circular del IC y presidenta del Directorio de CES, señala que el principal desafío hoy es levantar los estándares mínimos de la Calificación Energética de Vivienda, ya que la letra menor de acuerdo con nuestra actual reglamentación térmica para viviendas es la E, la cual es bastante deficiente en términos de lograr una calidad ambiental térmica interior.

“Con la esperada pronta actualización de la Reglamentación Térmica, este estándar debiese subir a la letra C y D como mínimo, lo que implica lograr estándares valorados internacionalmente que permitan una adecuada calidad térmica del ambiente interior para todas las personas, lo que tiene un gran impacto positivo en el ámbito social y ambiental”.

Sin embargo, también es importante que todo el sector releve esta herramienta de manera oportuna para hacer las adaptaciones necesarias y lograr los mejores resultados. “Tratar de asimilar esto a presión y contra el tiempo, puede conducir a malos resultados, que perjudiquen a inmobiliarias, constructoras, usuarios finales y al país”, agrega Paola Molina.

Allan Ubilla, coordinador de proyectos de CTeC, comenta que este año 2022 se comenzará a trabajar en conjunto con el Minvu para extender la CVS a viviendas existentes y, “más adelante, esperamos también integrar la certificación de la etapa operacional de las viviendas. Si bien se trata de una certificación nueva, a la fecha ya cuenta con 105 proyectos registrados correspondientes a 17 mil unidades de vivienda con una cobertura en 11 regiones; 4 proyectos precertificados y 2 certificados.

Por su parte, en CES también se encuentran trabajando en la versión de edificios existentes y en sumar la versión de CES Aeropuertos a las ya existentes.

Finalmente, Yoselin Rozas comenta que la implementación de la Calificación Energética de Edificaciones tiene importantes desafíos para su masificación “entre ellos, el fortalecimiento de las herramientas que permitirán su correcta implementación una vez que sea obligatoria; la educación y difusión a consumidores y actores relacionados; la gestión de los datos para el cumplimiento de los compromisos internacionales; y un punto que nos parece muy relevante es el reconocimiento a nivel nacional de la Calificación Energética de Edificaciones como un referente de herramienta de medición de la eficiencia energética de las edificaciones”.

Fuente: Instituto de la Construcción

Plan de Gestión de Residuos MOP y APL Valparaíso

Por Carlos Guzmán, Director General de Obras Públicas

La experiencia internacional muestra que existe un gran volumen de residuos valorizables que pueden volver a ser usados como insumos para la construcción. En Chile, las tasas de reciclaje de RCD no superan el 4%. Es por eso que le damos la importancia a este tipo de medidas, que a través de la demanda son capaces de impulsar el cambio hacia una economía circular en la construcción, a partir de licitaciones y proyectos de edificación e infraestructura que incorporan inversión pública.

El Plan de Gestión de Residuos en Obra del Ministerio se alinea con los objetivos que se establecen en la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035. Esto es un puntapié inicial para la implementación de los compromisos que como Ministerio tenemos establecidos y que la Dirección General de Obras Públicas (DGOP) ha impulsado fuertemente. Si bien, su implementación es un proceso paulatino, esperamos que para el 2022 el 100% de los contratos nuevos estén implementados.

En sintonía con lo anterior, en este Ministerio continuamos generando estrategias público-privadas para avanzar en aquellos lineamientos; destacando recientemente la firma como Dirección General de Obras Públicas en el Acuerdo de Producción Limpia (APL) hacia la Economía Circular en la Construcción con la Región de Valparaíso. Aquí nuestro objetivo es impulsar un enfoque de economía circular en la gestión de los residuos entre los distintos actores de la cadena de valor del sector construcción en la región, en donde como MOP estamos presentes.

La reutilización de material que actualmente se desecha es un desafío que nos permite avanzar en un trabajo colaborativo con nuestros compromisos ministeriales de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035, donde se busca fomentar y promover la gestión sustentable de los residuos.

Es por esto que tenemos el gran desafío de incorporar material reciclado y reutilizado como insumo para la construcción de obras públicas, tarea en la que ya hemos avanzado con pruebas y estudios para así poder usar nuevos materiales que hasta hace unos años eran considerados desechos. Esto es posible con tecnologías de reciclaje de materiales en terreno, que logran reducir la necesidad de transportar áridos de otros sectores y así disminuir la huella de carbono. 

Como Ministerio nuestro compromiso es impulsar obras más sustentables que permitan, no sólo mejorar la calidad de vida de las familias chilenas, sino también proteger y preservar el medioambiente en el que viven.

Fuente: Construye2025