Cómo el Hospital de Curicó alcanzó una certificación CES sobresaliente

Con 74,5 puntos, el edificio que beneficiará a miles de personas de la Región del Maule acaba de certificarse. Su diseño integrado, aislación acústica, iluminación, cuidada selección de materiales y hasta su manejo de residuos, lo destacan.

Construido por OHL con la asesoría de B-Green, el Hospital de Curicó se impone en la Región del Maule con más de 109 mil m2 construidos, lo que multiplica por casi cinco veces la superficie del recinto anterior que atendía a parte importante de la población en la Región del Maule. El edificio de alta complejidad hospitalaria acaba de obtener una certificación CES sobresaliente, nada menos que con 74,5 puntos.

Bajo el mandato de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas del Maule y el Servicio de Salud Maule, este hospital tendrá 400 camas de hospitalización, 54 de ellas para la atención de pacientes críticos. Además, contará con sillones de diálisis, 9 box de emergencia, 12 pabellones, 5 salas de parto, 16 salas de procedimientos, 800 estacionamientos y un helipuerto disponible para traslados de alta complejidad.

Con siete pisos de altura y dos niveles subterráneos, esta moderna infraestructura no solo cuenta con un alto grado de autonomía energética, sino que, además, es totalmente amigable con el entorno. Éste fue el resultado del trabajo mancomunado de un gran equipo multidisciplinario, tal como relatan sus protagonistas.

“En el proceso de ejecución de obra estaban considerados los parámetros con los cuales se establecen los requerimientos de eficiencia energética como envolvente térmica, fachada ventilada, iluminación, ahorro de agua, paisajismo, aislación acústica, etc. Velamos por cumplir todo lo establecido, durante todo el proceso de ejecución de obra. Además, nos preocupamos de la certificación de los materiales a utilizar y su trazabilidad”, explica Juan Pablo Sepúlveda, jefe de Calidad del Hospital Provincial de Curicó en OHL.

 En este sentido, el especialista de la empresa constructora comenta que la preocupación por la certificación incluso alcanzó a los materiales y su trazabilidad. “El manejo de residuos de la obra también estaba asociado a CES. Se consideró cuánto se podía reutilizar en obra. No fue solo un cumplimiento llevado a cabo de manera documental, fue de la mano de la ejecución en terreno. Velamos por cumplir con la tipología de materiales descritos y la ejecución de acuerdo al diseño de eficiencia energética”, detalla Sepúlveda.

Tope de línea

Para el arquitecto Javier Durán, socio de B-Green Chile, entidad encargada de la asesoría CES, en este proyecto se reúnen todas las buenas prácticas de un edificio sustentable. “Los términos de referencia exigían contar con esta certificación y este proyecto consigue el máximo puntaje en instalaciones y energía gracias a que el edificio combina reducciones de puentes térmicos, mejoramiento de la envolvente, sistemas altamente eficientes, iluminación de alta calidad. Desde el inicio suponía estar en el tope de línea de los requerimientos”, comenta.

Aunque no se trata del primer edificio certificado por B-Green, la obra cobra relevancia debido a las particularidades de la metodología CES Hospitales, que permite incluir estrategias pasivas de ahorro energético. “Estamos súper contentos. Este proyecto es muy significativo. Aunque no es el primero que certificamos fue sobresaliente. Cuando partimos desarrollando este proyecto, el sistema CES sólo cubría los sistemas más convencionales. Comenzamos con la versión borrador y para el equipo fue complejo traducir estos requerimientos sin errar ni perder puntos en el proceso. Felizmente, el manual final resultó con una evaluación bastante favorable”, explica Javier Durán.

Debido a las condiciones en que debía desarrollarse el proyecto y a su alto nivel de exigencia, parecía que técnicamente el trabajo se hacía cuesta arriba. Sin embargo, avanzar en equipo lo hizo todo más fácil. “La cantidad de gente que participó en el diseño, en la construcción, los cambios en los roles, te obligan a tener una metodología. Organizar todo es una labor que a medida que aumenta la complejidad es más engorrosa. Pero, el diseño integrado exige el cruce entre especialidades y la discusión de los aspectos sustentables y de eficiencia energética”, recuerda el arquitecto socio de B-Green.

Y es que la arquitectura se desarrollaba en Santiago, el proyecto y la obra se ejecutaba en Curicó y gran parte de las especialidades radicaba en España. Por eso, el esfuerzo de todo el equipo fue enorme. “Tal vez los aspectos de eficiencia energética son invisibles para los usuarios, pero para ellos las condiciones ambientales son muy relevantes. Esto se ha cuidado muchísimo y se ha intentado generar un buen óptimo entre esas variables: la selección de materiales para tener una mínima o cero contaminantes en el interior, la selección de colores que busca mejorar la experiencia de los usuarios”, detalla Javier Durán.

Los pilares de la sustentabilidad del Hospital de Alto Hospicio

Con la asesoría de B-Green, y la evaluación del Idiem, la obra construida por Sacyr buscó maximizar los beneficios económicos, ambientales y sociales de la región, garantizando eficiencia y confort a los usuarios.

Un nuevo recinto asistencial de 50.000 metros cuadrados tiene expectantes a los habitantes de Alto Hospicio y la Provincia del Tamarugal. Con una inversión superior a $84 mil millones, la construcción de Sacyr destaca por las estrategias pasivas y activas que se utilizaron para lograr la reducción del consumo de energía y agua potable. Además, el edificio -en etapa de Precertificación CES- ofrece óptimas condiciones de confort y manejo de residuos.

El coordinador de proyectos de B-Green, Fabián Guzmán, explica que el diseño envolvente de alta eficiencia del Hospital de Alto Hospicio responde a las exigentes condiciones de su emplazamiento en la zona norte litoral. Por eso, cuenta con un sistema de protecciones solares compuesto por lamas verticales equidistantes, que permite proteger de la radiación solar y posibles deslumbramientos al interior de los recintos del hospital.

  Según el arquitecto, el hospital pudo precertificarse debido a los ahorros en energía y agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos. Este modelo eficiente y sustentable deslumbra por su diseño paisajístico de vegetación de bajo requerimiento hídrico, que permite un significativo ahorro en la demanda de agua potable de hasta el 80%.

Lo más desafiante del proyecto, cuenta Fabián Guzmán, fue el diseño y construcción de un hospital de alta complejidad, lo que conlleva retos en la coordinación de especialidades y el diseño integrado de ellas, ya que permite maximizar beneficios económicos, ambientales y sociales. “El diseño del edificio -basado en un modelo eficiente y sustentable- garantiza condiciones de confort térmico, acústico y visual, lo que incide en el bienestar y la salud de los pacientes, del personal médico y administrativo; tanto en los procesos de recuperación como en las actividades laborales y de atención diarias”, comenta.

Según el especialista CES de B-Green, el diseño integrado de especialidades implica un proceso colaborativo entre proyectistas de las especialidades vinculadas a la eficiencia energética y la sustentabilidad. Por medio de él, se realiza un constante seguimiento, verificación y asesoría de los proyectos, a través de simulaciones virtuales, cálculos y evaluaciones prescriptivas. “De esta manera, se logran los máximos ahorros en energía, agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos”, señala.

Homogenización y modulación buscaron conseguir un óptimo funcionamiento y mantenimiento del Hospital Alto Hospicio cuya ubicación norte-sur da respuesta a esta homogeneización del proyecto. “Se aumentan las fachadas este y oeste, reduciendo las más singulares a la hora de resolver su protección solar y térmica, la norte-sur”, comenta Fabián Guzmán.

Al ubicar el proyecto perpendicular a la pendiente del terreno natural, se abre un acceso en la cota natural del proyecto, más alta para el acceso público a los accesos de urgencias y general, junto con un acceso para el estacionamiento y patio de camiones en la cota natural más baja del proyecto.

Ficha técnica

Ubicación: Alto Hospicio, Región de Tarapacá
Emplazamiento: Orientación Norte-Sur
Superficie total del terreno: 54.399.64m2
Superficie Construida: 38.753.81 m2
Paisajismo: 17.950m2
Capacidad: 235 camas, 7 pabellones quirúrgicos, 3 salas de parto integral, 12 sillones de diálisis, 7 sillones dentales, 18 box consultas médicas, 10 box profesionales, 14 de procedimiento y 9 de urgencias.
Constructora: Sacyr
Arquitecto: Bbats Consulting and Projects S.L.P
Asesor: B-Green
Entidad Evaluadora: Idiem
Fechas de ejecución: Mayo 2018- Agosto 2021
Características: Mitigación sísmica, fundación impermeabilizada del suelo salino, eficiencia energética, helipuerto.
Estructura: Hormigón armado, elementos complementarios acero.
Impermeabilización: Partida crítica para el buen funcionamiento del edificio.
Envolvente térmica: Envolvente de alta eficiencia, aislación, reducción puentes térmicos. 
Tabiquería perimetral: Tabiques + EIFS.
Protección solar: Lamas Verticales Fijas, Ventanas DVH Control solar.

Cómo se construyó el primer hospital con certificación CES de Chile

El Hospital Quillota Petorca es uno de los recintos hospitalarios destacados en la industria de la salud por cumplir con los altos estándares de sustentabilidad que impone la certificación CES. Sacyr va por más.

“Estamos muy orgullosos de obtener esta certificación, que convierte al Hospital Quillota-Petorca en el primer hospital en Chile en obtenerla. Este hito refuerza el compromiso de Sacyr con la sustentabilidad en todas sus obras a lo largo de Chile, donde actualmente estamos construyendo los hospitales de Alto Hospicio (en proceso de certificación con CES) y Villarrica, y próximamente iniciaremos las obras de los hospitales Sótero del Río y Cordillera en Santiago (también incluirán certificación CES en sus desarrollos)”, dice Santiago García Cedrún, gerente general de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras Chile.

El Hospital Biprovincial Quillota-Petorca, que beneficiará a más de 320 mil personas de La Calera, La Cruz, Hijuelas, Nogales, Quillota, Petorca, La Ligua, Cabildo, Zapallar, Papudo, es un edificio moderno, flexible y eficiente energéticamente, que logró la incorporación de importantes estrategias de arquitectura sustentable tanto en el diseño pasivo como en el activo.

En las bases de licitación del Ministerio de Obras Públicas y el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota se exigió cumplir con la Pre-Certificación CES en el diseño total, donde fue un requisito que el consultor y el especialista en eficiencia energética trabajaran integrados en el desarrollo. Envolvente térmica de alta eficiencia, cristales de doble vidriado hermético con control solar, protecciones solares en ventanas, aprovechamiento de iluminación natural y vistas, así como también techos verdes utilizables, entre otras, resaltan en este proyecto.

En cuanto a las estrategias activas de eficiencia energética incorporadas, se utilizaron equipos y características que permiten ahorrar en la iluminación, así como el desarrollo de una central térmica para climatización con equipos de alta eficiencia, sistemas de ventilación de alto estándar y otras estrategias de reducción de demanda energética. Además, se consideró el uso eficiente del agua mediante artefactos sanitarios y la implementación de sistemas de riego adecuados para estos fines.

Además, el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota de Minsal se preocupó de pedir la incorporación de variables orientadas a la gestión eficiente de los residuos mediante la clasificación, reducción, reciclaje y valoración de los desechos, más allá de las exigencias normativas. Por eso, los residuos son separados y catalogados, para ser conducidos a vertederos autorizados y plantas de reciclaje.

Ficha técnica

  • Mandante: Sociedad Constructora: Sacyr Chile S.A.
  • Unidad Técnica: DA MOP Valparaíso – Servicio de Salud Viña del Mar Quillota
  • Arquitecto: Pine Arq & bbats + Tirado
  • Superficie: 7.1813 m2
  • Ubicación: Quillota, Región de Valparaíso
  • Asesor: B Green
  • Entidad Evaluadora: IDIEM
  • Constructora: Sacyr
  • Nivel de certificación alcanzado: Certificación Destacada
  • Puntaje alcanzado: 56,5

Majestic: el primer edificio privado de planta libre que ingresa a CES

Más de un tercio de consumo de energía y agua ahorraría este proyecto, que es el primero de inmobiliaria para venta o arriendo de oficinas en ingresar al proceso de certificación CES. Vidrios que reducen la transferencia de calor, una estrategia pasiva y artefactos eficientes harán del edificio comercial y oficinas un lugar acogedor y sustentable, alineado con las nuevas demandas mundiales. 

Así como ha cambiado la forma de trabajar en la oficina, también han cambiado el diseño, la arquitectura y la construcción. Un ejemplo de ello es el proyecto Majestic, el primer edificio de inmobiliaria para venta o arriendo de oficinas que ingresa al proceso de certificación CES y está emplazado en Santo Domingo esquina Av. San Martín, en pleno centro de Santiago. 

Durante el proceso de diseño, los consultores de B-Green han acompañado a los mandantes de este edificio de oficinas de plantas libres que incorporó la sustentabilidad en etapa temprana.

Con siete pisos, Majestic cuenta con una primera planta de locales comerciales y oficinas para arriendo desde el piso dos hasta el siete, además de tres plantas de subterráneos de 1.700 m2 cada una. “Una de las características es la envolvente de vidrio con muro cortina. Lo primero que analizamos fue esa envolvente, para dar cumplimiento a lo que exige CES. Al ser una envolvente térmica vidriada donde su fachada principal da hacia el norte era importante sombrearla para disminuir la ganancia térmica”, explica el asesor CES de B-Green, Cristián Gutiérrez.

El diseño de esta infraestructura consideró protecciones solares materializadas en un cristal de alto rendimiento que reduce la transferencia de calor, como es el KNT 140 que tiene un factor solar de 0,28. “Eso permite reducir la radiación solar que ingresa al edificio y con ese tipo de cristal más las protecciones solares teníamos, conseguimos una reducción importante de radiación”, comenta Gutiérrez.

De esta manera los 7.800 m2 de oficinas y los 1.500 m2 de locales comerciales del proyecto Majestic disminuyen la demanda de energía, mediante una estrategia pasiva. Al tratarse de oficinas de arriendo, los mandantes evalúan -en conjunto con sus asesores- una reducción en la potencia eléctrica: “optamos por una reducción de 30%, dado que eso va a quedar estipulado en un reglamento de copropiedad. La luminaria generalmente uno la deja instalada, pero, esto quedará en el reglamento que los arrendatarios van a tener que respetar, respondiendo a la reducción de energía”, señala el asesor CES de B-Green.

Igualmente, el diseño del proyecto contempló artefactos sanitarios y griferías de consumo eficiente, apuntando a una reducción de 40% en el uso del agua. Todos los análisis se hicieron mediante imágenes de modelación, en un software que permite calcular la demanda y consumo de energía, para entregar resultados de iluminación natural. Tras modelar el proyecto e ingresar toda la información, se definió el uso de varios muros de hormigón armado y mucho vidrio. “La gran envolvente es el vidrio. Había que seleccionar uno que cumpliera con los estándares que se requieren, ya que mientras más disminuye el consumo de energía mucho mejor”, concluye Cristián Gutiérrez.

Ficha técnica
Mandante: Inmobiliaria y Constructora Santa Ana S.A.
Arquitectos: José Tuca Garcés, Alex Brahm y Jorge Nordenflycht
Asesores: B-Green
Entidad Evaluadora: CIAES de la Universidad Católica del Norte