Construye2025 y Corfo lanzarán reto de innovación en economía circular para construcción

La iniciativa multisectorial, impulsada por Corfo, nació para promover la gestión sustentable de los residuos, ayudando a generar soluciones reales con foco en la economía circular.

Según un estudio de World Economic Forum, el rubro de la construcción es el mayor consumidor de materias primas y otros recursos. En Chile, se estima que un 35% de los residuos y un 30% de los gases invernadero que se generan a nivel país son producidos por la industria de la construcción. Por otra parte, hay un trabajo colaborativo del sector en Chile a través de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia de Economía Circular que impulsan la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y Construye2025.

En este contexto, Corfo lanzará próximamente el “Reto de Innovación de Interés Productivo – Economía circular en construcción”. Y en forma preliminar para validar y retroalimentar los focos que incorporará la guía técnica para orientar el concurso,  Construye2025 y Corfo organizaron un taller con diferentes actores representantes del sector, el cual estuvo enfocado en los nuevos materiales sustentables, uso eficiente de los recursos, y gestión sustentable de los residuos. Esta actividad contó con el apoyo de la Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de la Construcción.

Dicho desafío buscó reunir a representantes de toda la cadena de valor, del mundo privado, público y la academia, para avanzar y acelerar la economía circular en la construcción. En un primer evento virtual, que congregó a decenas de personas, se reunieron actores clave de esta industria, quienes expusieron distintos puntos de vista en relación a la aplicación de la economía circular, desde el enfoque de nuevos modelos de negocios circulares, estrategias de diseño circular y residuos como recursos.

Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, inició la jornada abordando los propósitos de este reto, cuyo objetivo principal era ayudar a encontrar soluciones a desafíos comunes en sectores productivos, que requieran desarrollo tecnológico e innovación, conectando a quienes demandan estas soluciones con potenciales ofertantes.

“Este instrumento no es más que la implementación de la innovación abierta, donde muchas veces una empresa, un sector o una parte del aparato público genera un desafío a todo el ecosistema de innovación, emprendimiento o desarrollo para resolverlo. Al final de este taller, y tras escuchar propuestas de solución, podremos decirle al mundo cuál es el principal problema que debemos resolver en el contexto de la economía circular”, explicó Hentzschel.

La definición del reto se enmarca en las metas planteadas en la Hoja de ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035. “Es una muestra más de cómo el trabajo colaborativo permite avanzar en impulsar la economía circular en el sector”, planteó la coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia.

El concurso formula el problema o desafío de interés público que se requiere resolver y se denomina “Economía Circular en el sector Construcción”, cuyo objetivo es disminuir el derroche de recursos en el sector construcción y las externalidades negativas, a través de soluciones tecnológicas aplicadas a modelos de negocios, productos y/o servicios que incorporen la economía circular.  Además, busca apoyar soluciones tecnológicas  innovadoras y circulares que conecten a oferentes con potenciales demandantes del sector construcción; probar y validar soluciones innovadoras en un entorno real, basadas en tecnologías, modelos de negocios, productos y/o servicios circulares, que tengan un impacto social, medioambiental y económico, y diseñar  modelos  de negocio que permitan el  escalamiento de las soluciones generadas en forma sostenible a corto y mediano plazo.

El gerente de Corfo hizo referencia al uso eficiente de recursos, y las necesidades que actualmente existen en el país, el déficit habitacional subió hasta 600 mil hogares en medio de la pandemia y tuvo un aumento monótonamente creciente de la población, según el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. “Tenemos que pensar cómo construir más con menos derroche de material y energía, de manera de aumentar la productividad. Y ahí está el desafío que identificamos y que queremos validar: ¿cómo podemos evitar este derroche de recursos en la construcción”, precisó.

Luego, los organizadores realizaron una encuesta en vivo a los asistentes, cuyos resultados conversaron posteriormente en mesas (grupos). Las conclusiones fueron luego socializadas al volver a la sesión general. En la mesa de Cristian Garín, asesor regional de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), destacaron que “es importante ver los impactos y beneficios que genera la economía circular, sobre todo en las comunidades, las personas y territorios, y cómo los actores relevantes -la academia, el mundo privado y público, tienen que ser socios de este ecosistema para que pueda funcionar”.

El vocero de la segunda mesa y consejero nacional de la CChC, Carlos Bascou, comentó que no solo se trata del uso eficiente de recursos, material y agua, sino que también de “cómo podemos ser más eficaces en gestionar todo el ambiente construido y todo lo que tenemos que construir hacia adelante”.

En tanto, Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo del CDT y secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), también parte del segundo grupo expositor, agregó que es importante involucrar las miradas de nuevas generaciones de la sociedad civil y “cómo estas generaciones más centradas en consumo responsable pueden ser un aporte al sector construcción”.

La tercera mesa tuvo de vocera a Paola Molina, presidenta del Comité de Sustentabilidad y Energía del Colegio de Arquitectos, quien recalcó en la necesidad de incentivos estatales. “Hay una necesidad de tener, de parte del sistema público, herramientas con las cuales completar toda la cadena de valor desde el diseño hasta la gestión de los residuos, hoy hay regiones que no cuentan con infraestructura. Entonces, si bien se ha movido bastante el área de la construcción en instaurar procesos de reciclaje dentro de las obras, luego se encuentra el problema del enlace hacia cómo valorizar o disponer residuos”, dijo la arquitecta.

En el cuarto grupo de Marcos Brito, gerente de Construye2025, el diseño fue lo más conversado por su rol en la jerarquización de recursos para reducir residuos. Además, discutieron sobre un diseño reversible y sobre planificar el futuro de las edificaciones. Carolina Briones, directora ejecutiva del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), agregó que el llamado de esta cuarta mesa fue a pensar cómo se estructura un desafío de innovación y sugirió la estructuración en tres etapas.

“Uno, pensar en hacer un desafío en que pensemos nuevas formas de mejorar lo ya construido, cómo nos hacemos cargo de la brecha cualitativa de la vivienda. Segundo, lo que se está diseñando y construyendo ahora, cómo nos metemos ahora en obra. Y tercero, cómo mejoramos lo que vendrá, planificación temprana con una mirada anticipada. Entonces, una forma de estructurar este desafío es lo que ya está, lo que se está haciendo ahora y lo que viene en el futuro”, afirmó Carolina Briones.

La actividad culminó con reflexiones finales de los invitados, momento en que Conrad von Igel, gerente de Innovación en la Cámara Chilena de la Construcción, puso sobre la mesa el desafío de cómo hablarle al sector y cómo entusiasmar a sus representantes. “La importancia de realizar esta instancia es que se vaya generando un espacio de conversación en el que podamos avanzar en estas soluciones colaborativas. Creo que desarrollar desde la industria en conjunto el lenguaje con el cual planteamos el reto, nos va a permitir que lo sientan cercano. Ojalá no solo logremos muchas postulaciones, sino que también muchas implementaciones de las soluciones ganadoras en la práctica”, concluyó Von Igel.

Licitan estudio que calcula carbono de ciclo de vida completo en edificio

El llamado para el estudio “Cálculo de carbono de ciclo de vida completo en piloto de edificación de Uso Público” está abierto hasta el 10 de junio.

La Ruta Energética 2018 – 2022 incluyó en su Eje 6 “Eficiencia Energética: La Mejor Energía de Todas”, el compromiso de desarrollar la definición y certificación “Net Zero Energy” en Chile , para edificaciones de uso público y residencial.

En este contexto, la Subsecretaría de Energía firma un Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos con la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, con el objetivo general de aportar en la ampliación del alcance y la mejora del modelo técnico de la Certificación de Edificio Sustentable (CES), en cuanto ésta permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios en Chile y así fomentar su uso en distinto tipo de edificaciones.

En el marco de este convenio se incluyen dos objetivos específicos:

1. Desarrollar la definición de Net Zero Energy Building para Chile e integrarla a la certificación CES.

2. Apoyar la creación, desarrollo y fortalecimiento de una base de datos y línea de base de Huella de Carbono para el ciclo de vida completo de la edificación, orientada a proyectos que están en su fase de Planificación y Diseño, alineada con normativas internacionales.

Es por ello que se invita a participar en una licitación para la ejecución del estudio “Cálculo de carbono de ciclo de vida completo en piloto de edificación de Uso Público”, que tiene definido como piloto un edificio ubicado en la ciudad de Punta Arenas.

Este estudio se enmarca en los lineamientos desarrollados por la Mesa de Huella de Carbono que conducirá a una Estrategia Nacional de Huella de Carbono para el Sector Construcción.

Las propuestas serán recibidas  hasta el jueves 10 de junio de 2021, y los resultados serán informados el miércoles 16 de junio 2021 vía correo electrónico.

Las consultas, si las hubiese, se recibirán hasta el día miércoles 9 y se les enviarán las mismas respuestas a todos los consultores invitados a participar.

Las bases están disponibles AQUÍ

Chile tendrá más de 60 jardines infantiles sustentables

Profesionales de la Junji trabajan colaborativamente con el equipo consultor a cargo de diseñar y ejecutar cada proyecto, para garantizar que los establecimientos sean amigables con el medioambiente.

La Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) incorporó la exigencia de Precertificación CES en sus bases de licitación y la de Certificación en las de ejecución, buscando que al menos 64 proyectos disminuyan sus impactos en el medioambiente. La exigencia implica que la consultora contrate a un profesional que realice el proyecto de eficiencia y obtenga dichas certificaciones, donde arquitectos y constructores actúan como contrapartes y resuelven dudas.

“La alianza ha resultado muy bien, junto con el equipo del Instituto de la Construcción gestionamos una capacitación a los profesionales de Junji a lo largo del país, quienes serán responsables de llevar los contratos de diseño que incorporan la precertificación CES y los futuros contratos de ejecución con certificación CES”, explica el arquitecto de la Unidad Aumento de Cobertura de Junji, Carlos Bornand.

  De esta manera, la institución espera garantizar que los establecimientos dialoguen amablemente con el medioambiente desde su planificación y diseño, hasta su puesta en marcha. Uno de los proyectos destacados de la Junji es el Jardín Infantil Lircay, que será construido en Talca, el cual modificó el diseño originalmente licitado para poder ajustarse a los requerimientos de eficiencia energética y obtener una certificación CES más alta. 

“Dicho jardín está estructurado con hormigón armado en primer nivel y tabiquería metálica en el segundo; cuenta con techumbre en base a cerchas metálicas; y está revestido con placas de fibrocemento de colores, con sistema EIFS y con paneles metálicos”, señala Carlos Bornand.

Otro aspecto interesante del proceso de diseño, según el arquitecto, fue la rotación del segundo nivel completo para obtener el máximo provecho de soleamiento en salas cuna. Asimismo, la inclinación de la cubierta responde al óptimo funcionamiento de los paneles fotovoltaicos. El proyecto tiene aproximadamente 750 m 2 construidos y una capacidad para 96 alumnos, 40 lactantes y 56 párvulos.

En el norte, en tanto, destacan los jardines “Capullito”, “Piolín” y “Caperucita”, que están incorporando una serie de cualidades con las que buscan obtener la Certificación Edificio Sustentable (CES), entre ellas, ventilación mecánica en salas y sensores de CO2.

El camino de Colbún a la eficiencia en la edificación

Con un proyecto certificado y otro precertificado aspirando a nivel sobresaliente, la empresa de energía está preocupándose de alcanzar los más altos puntajes para certificar sus edificios, cuidando aspectos como el confort térmico, el manejo de residuos y la eficiencia.

Las oficinas de la Central Hidroeléctrica Angostura de Colbún, que opera desde el 2014 en Santa Bárbara y Quilaco, Provincia del Biobío, obtuvieron la Certificación Edificio Sustentable hace dos años. Ese fue el comienzo del camino a la edificación sustentable que tomaron los dueños de la consultora Efizity, cuyas oficinas administrativas Planta Fotovoltaica Diego de Almagro Sur, están a la espera de su propia certificación.

“En Angostura, el proyecto Embalse Angostura o Central Hidroeléctrica Angostura, hizo todo un parque con camping, miradores, senderos, centro de visitantes. La idea era hacer oficinas administrativas de la manera más sustentable posible. Además, queríamos que fuera un lugar abierto para las personas y que se pudiera aprovechar la luz natural mirando hacia el embalse, lo que le daba una armonía a la gente que trabaja”, detalla Susana Morales, subgerente de Proyectos Complementarios de Colbún.

La empresa inició el camino a la edificación sustentable porque buscaba una certificación nacional que le permitiera medirse con sus parámetros y estándares, considerando aquellos que localmente eran importantes como, por ejemplo, la aislación térmica.

En Angostura, se hizo un gran esfuerzo para lograr espacios que fueran eficientes tanto en el uso de energía como en el uso del agua, lográndose altos niveles de confort térmico, calidad visual, estándares acústicos y manejo de residuos. “La gente quedó maravillada por el proyecto. Deben visitarlo unas cien mil personas al año. Ahí aprendimos que registros había que dejar y luego, repetimos lo bueno de Angostura, como las soluciones de clima y ventilación, aislación térmica en zonas donde hace mucho calor en verano y frío en invierno, aislar suelo, paredes y techumbre”, comenta Susana Morales.

En el siguiente proyecto, que fue el de las oficinas de la central hidroeléctrica en la Región del Maule, se usaron los mismos proyectistas y se reciclaron cosas del proyecto anterior. “Sabíamos cómo tomar las fotos y seguir los protocolos. Dentro de las oficinas te das cuenta del uso de la luz, en la mañana se aprovecha al máximo. El confort de las oficinas también, respecto del uso eficiente”, indica la subgerente de Proyectos Complementarios de Colbún.

Precertificación sobresaliente

Hace un mes, en la empresa se enteraron de que habían sido destacados con la siguiente observación en la Precertificación de su edificio en la Región del Maule: “los requerimientos obligatorios se encuentran aprobados, por lo que el proyecto cuenta con su etapa de certificación aprobada, permitiéndole postular a la categoría Sobresaliente con 72 puntos”. Tres líneas que significaron mucho para todo el equipo detrás. “Fue muy emocionante. Nosotros estamos haciendo un proyecto de reducción hídrica, que fue uno de los temas que más nos costó probar en este proyecto. El objetivo es bajar el 80% del consumo de agua en todos los jardines y privilegiar especies locales autóctonas”, afirma Susana Morales.

El paisajismo ha sido uno de los elementos destacados en los proyectos de Colbún, donde están trabajando con la diseñadora de paisajes Luz María De la Vega. “Con ella estamos desarrollando los proyectos, al menos en el 80% de las centrales. Es un paisajismo simple, que usa aspersores muy básicos. Ya no se ven los grandes jardines, es algo bonito pero más moderno y que nos permite cuidar el medioambiente”, concluye la ejecutiva.

Los pilares de la sustentabilidad del Hospital de Alto Hospicio

Con la asesoría de B-Green, y la evaluación del Idiem, la obra construida por Sacyr buscó maximizar los beneficios económicos, ambientales y sociales de la región, garantizando eficiencia y confort a los usuarios.

Un nuevo recinto asistencial de 50.000 metros cuadrados tiene expectantes a los habitantes de Alto Hospicio y la Provincia del Tamarugal. Con una inversión superior a $84 mil millones, la construcción de Sacyr destaca por las estrategias pasivas y activas que se utilizaron para lograr la reducción del consumo de energía y agua potable. Además, el edificio -en etapa de Precertificación CES- ofrece óptimas condiciones de confort y manejo de residuos.

El coordinador de proyectos de B-Green, Fabián Guzmán, explica que el diseño envolvente de alta eficiencia del Hospital de Alto Hospicio responde a las exigentes condiciones de su emplazamiento en la zona norte litoral. Por eso, cuenta con un sistema de protecciones solares compuesto por lamas verticales equidistantes, que permite proteger de la radiación solar y posibles deslumbramientos al interior de los recintos del hospital.

  Según el arquitecto, el hospital pudo precertificarse debido a los ahorros en energía y agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos. Este modelo eficiente y sustentable deslumbra por su diseño paisajístico de vegetación de bajo requerimiento hídrico, que permite un significativo ahorro en la demanda de agua potable de hasta el 80%.

Lo más desafiante del proyecto, cuenta Fabián Guzmán, fue el diseño y construcción de un hospital de alta complejidad, lo que conlleva retos en la coordinación de especialidades y el diseño integrado de ellas, ya que permite maximizar beneficios económicos, ambientales y sociales. “El diseño del edificio -basado en un modelo eficiente y sustentable- garantiza condiciones de confort térmico, acústico y visual, lo que incide en el bienestar y la salud de los pacientes, del personal médico y administrativo; tanto en los procesos de recuperación como en las actividades laborales y de atención diarias”, comenta.

Según el especialista CES de B-Green, el diseño integrado de especialidades implica un proceso colaborativo entre proyectistas de las especialidades vinculadas a la eficiencia energética y la sustentabilidad. Por medio de él, se realiza un constante seguimiento, verificación y asesoría de los proyectos, a través de simulaciones virtuales, cálculos y evaluaciones prescriptivas. “De esta manera, se logran los máximos ahorros en energía, agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos”, señala.

Homogenización y modulación buscaron conseguir un óptimo funcionamiento y mantenimiento del Hospital Alto Hospicio cuya ubicación norte-sur da respuesta a esta homogeneización del proyecto. “Se aumentan las fachadas este y oeste, reduciendo las más singulares a la hora de resolver su protección solar y térmica, la norte-sur”, comenta Fabián Guzmán.

Al ubicar el proyecto perpendicular a la pendiente del terreno natural, se abre un acceso en la cota natural del proyecto, más alta para el acceso público a los accesos de urgencias y general, junto con un acceso para el estacionamiento y patio de camiones en la cota natural más baja del proyecto.

Ficha técnica

Ubicación: Alto Hospicio, Región de Tarapacá
Emplazamiento: Orientación Norte-Sur
Superficie total del terreno: 54.399.64m2
Superficie Construida: 38.753.81 m2
Paisajismo: 17.950m2
Capacidad: 235 camas, 7 pabellones quirúrgicos, 3 salas de parto integral, 12 sillones de diálisis, 7 sillones dentales, 18 box consultas médicas, 10 box profesionales, 14 de procedimiento y 9 de urgencias.
Constructora: Sacyr
Arquitecto: Bbats Consulting and Projects S.L.P
Asesor: B-Green
Entidad Evaluadora: Idiem
Fechas de ejecución: Mayo 2018- Agosto 2021
Características: Mitigación sísmica, fundación impermeabilizada del suelo salino, eficiencia energética, helipuerto.
Estructura: Hormigón armado, elementos complementarios acero.
Impermeabilización: Partida crítica para el buen funcionamiento del edificio.
Envolvente térmica: Envolvente de alta eficiencia, aislación, reducción puentes térmicos. 
Tabiquería perimetral: Tabiques + EIFS.
Protección solar: Lamas Verticales Fijas, Ventanas DVH Control solar.

¿Por qué la Araucanía tiene los edificios más sustentables de Chile? 

Envolventes térmicas de alto estándar, iluminación natural, sistemas de calefacción eficientes, materiales naturales y otras cualidades han llevado a la región a lograr el mayor número de proyectos postulados a la certificación CES.

El año pasado Temuco fue catalogada como la ciudad más contaminada del mundo, superando a grandes urbes como Nueva Delhi (India) y Beijing (China), que tienen casi 100 veces su población. Pero el triste dato que nos entregaron Bloomberg Green y la ONG OpenAQ, se contrapone con la edificación sustentable que está desarrollando la Región de La Araucanía, donde 57 proyectos han sido inscritos para obtener la certificación CES.

“Sin duda, el tema de la contaminación atmosférica por la calefacción basada en leña en Temuco – Padre Las Casas puede asumirse como uno de los detonantes de ese interés, pero creemos que contar con edificios con altos niveles de sustentabilidad distribuidos en toda La Araucanía demuestra que, aun siendo una de las regiones de Chile más rezagadas en varios aspectos, hay un gran interés por mejorar sustancialmente y destacar en el área de la edificación”, dicen Ernestina Bravo Zenteno y Mauricio Ramírez Molina de la Evaluadora 88 Limitada, especialistas en Certificación Edificio Sustentable.

Con igual interés observa este desarrollo la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y subgerenta de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT),  quien destaca el énfasis que la Región de La Araucanía está poniendo en la sustentabilidad y la innovación. “Hace más de una década que los temas de eficiencia energética se han ido incorporando con fuerza al mercado, desde el sector residencial hacia otros tipo de edificios. El tema está presente desde la universidades y hoy existen muchos profesionales que se han especializado en sustentabilidad. Con ello, se posibilita el diseño de proyectos que consideren atributos de sustentabilidad y puedan optar a la certificación CES”, afirma.

¿Qué caracteriza a estos edificios?

Según la arquitecta Katherine Martínez, en el sur de Chile, es posible visualizar un reconocimiento al territorio en que se emplazan los edificios. Además, éstos muestran un buen desempeño térmico, incluyendo diseño bioclimático, con arraigo cultural y, en algunos casos, con uso de materiales locales como la madera. 

“En la región hay experiencia previa y una trayectoria en la incorporación de medidas de eficiencia energética, tanto en la edificación pública como en la privada, y creemos que eso se ve claramente reflejado en la gran cantidad de proyectos inscritos así como en el ecosistema de sustentabilidad que existe ahí: asesores, oficinas de arquitectura, equipos técnicos de los organismos públicos, constructoras, centros de investigación, instaladores y proveedores de equipos o materiales especializados. Todos, en conjunto, permiten alcanzar de forma destacada o sobresaliente los estándares de sustentabilidad requeridos por CES”, complementan en Evaluadora 88 Limitada.

Igualmente, los asesores CES Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, valoran las cualidades paisajísticas, culturales y de biodiversidad en La Araucanía, que la convierten en un territorio interesante para conocer y habitar. “En ese aspecto, estos edificios con altos indicadores de sustentabilidad se insertan más respetuosamente en esos entornos tan destacables”, afirman.

Algunas de las cualidades transversales en estos proyectos son, según Evaluadora 88 Limitada, las siguientes:

  • Uso de envolvente térmica de alto estándar y superior a lo que se pide en CES.
  • Uso de sistemas de calefacción eficientes, alimentados por electricidad o biomasa.
  • Uso de sistemas de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor.
  • Uso de iluminación artificial de alta eficiencia e incorporación destacada de la iluminación natural.
  • Espacios interiores generosos y con mucha calidez, aptos para los días de invierno y siempre en contacto visual con su entorno.
  • Gran ahorro de agua en las instalaciones de agua potable.
  • Uso de materiales naturales, especialmente la madera como componente destacado en los proyectos.

Licitan estudio para definir edificación energía neta y cero emisiones en Chile

En el marco del convenio de colaboración entres los ministerios de Energía y Obras Públicas y el Instituto de la Construcción -entidad administradora de CES-, se busca definir los conceptos y su implicancia en el desarrollo de instrumentos y herramientas.

Elevated view of the city of Antofagasta, Chile

En línea con los objetivos del Acuerdo de París, todos los edificios nuevos deberán diseñarse para operar con carbono neto cero a partir de 2030 y el 100% de los edificios (nuevos y existentes) deben operar con carbono neto cero para 2050. La industria de la construcción ha respondido con el avance hacia edificaciones de menor demanda energética y menores emisiones de carbono asociadas. 

Por eso, el Ministerio de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción están licitando el “Estudio del estado del arte de definiciones de edificación cero energía neta y cero emisiones netas en el contexto regulatorio internacional”.

Lo anterior, porque en Chile no existe una definición estandarizada de la definición de net zero o cero neto para los dueños, diseñadores y operadores, de edificios. Esto afecta  la cuantificación del consumo energético y de las emisiones de carbono de las distintas edificaciones  en base a los mismos alcances a lo largo del ciclo de vida. Igualmente, se espera que el estudio llegue a una definición en los distintos documentos de las políticas de estado, para armonizar metodologías y establecer metas.

Las definiciones que se propongan deberán estar en concordancia con las herramientas nacionales vigentes Calificación Energética de Viviendas CEV, Certificación de Vivienda Sustentable CVS, Certificación Edificio Sustentable CES y los términos de referencia estandarizados TDRe DA MOP, en las que se implementaran las consideraciones de NZEB y/o NZCB.

Encuentra aquí las bases técnicas y administrativas AQUÍ.
Encuentra las preguntas/respuestas AQUÍ.

Plazos

  • Plazo para recepción de propuestas para el desarrollo del estudio, de acuerdo a los TDR adjuntos: hasta el lunes 14 de diciembre de 2020.
  • Las consultas, si las hubiese, serán recibidas hasta el miércoles 9 de diciembre, en el correo hmadrid@iconstruccion.cl, y se enviarán las mismas respuestas a todos los consultores invitados a participar.
  • Los resultados serán informados el martes 22 de diciembre 2020 por este mismo medio.

Seminario “Cómo las certificaciones impulsan construcciones más sustentables”

Fue desarrollo por CTeC, Minvu y la CChC, con gran éxito de convocatoria

La actividad que contó con la participación de más de 300 asistentes, revisó las diferentes iniciativas orientadas a promover construcciones más sustentables y los diferentes sistemas de certificación disponibles en el mercado, con especial énfasis en aquellos nacionales como la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS) y la Certificación Edificio Sustentable (CES).

Los expositores de la jornada fueron Paola Valencia, Secretaria Ejecutiva de Construcción Sustentable, DITEC, Minvu; Tom Livelli, Director para Latinoamérica de Greystar; Patricio Fernández, Gerente de Desarrollo Chile de Greystar; Janina Franco, Especialista Senior en Eficiencia Energética del Banco Mundial y Francisco Mena, Gerente de Proyectos de Inmobiliaria Tarragona. 

Revisa la actividad aquí

Fuente: CTeC

El rol de la ventilación en la prevención de enfermedades

Ventilación mecánica, climatización y recuperación de calor van de la mano. Según los especialistas, la renovación de aire podría prevenir los contagios de virus y bacterias.

En estos días, el COVID-19 es un tema de preocupación mundial, dada la facilidad con que se traspasa de una persona a otra, especialmente desde las distintas superficies. Pero, junto con la distancia social recomendada para prevenir contagios, hay otro punto clave en la prevención: la ventilación.


Según María Luisa Del Campo, asesora de Certificación Edificio Sustentable (CES) y directora del Centro Tecnológico Kipus, los edificios que funcionan bien tienen incorporado un sistema de ventilación con recuperador de calor, para no perder la temperatura que genera el equipo de climatización. “Lo ideal sería que siempre estuviese incorporado, sobre todo en edificios de uso público, un sistema de ventilación mecánico funcionando, en paralelo con el equipo de climatización y un recuperador de calor”, explica.


En este aspecto, el asesor de CES y arquitecto consultor de Efizity, Carlos Saldaña, comenta que los edificios con buena ventilación retiran el aire viciado e inyectan oxígeno para lograr un desempeño óptimo de las actividades para los que fueron pensados. Esto obligaría a evitar lugares en los que no haya movimiento de aire. “Un análisis de ventilación puede verificar si existen suficientes renovaciones y, además, si existen lugares con ventilación suficiente”, detalla el asesor de CES. 

Y es que la renovación de aire hace un aporte significativo a la salud. “Con adecuadas tasas de ventilación, los contagios por virus y bacterias disminuirían. Ahora no es solo abrir ventanas y cerrarlas cuanto antes para evitar el calor, lo ideal es que los edificios tuvieran un proyecto de ventilación, así se hace uno de climatización. En algunos casos, este consiste en extractores de cocina y baño, pero no está incorporado el tubo que debiera inyectar aire fresco”, sostiene María Luisa Del Campo. 

Según la asesora de CES, si el proyecto de ventilación no existe o no dimensionan las inyecciones y extracciones de aire, es difícil generar las condiciones para que un edificio se ventile adecuadamente. Un aporte adicional puede ser el recuperador de calor: “Es un equipo que le quita el calor al aire que va saliendo viciado, pero caliente. Este pasa por el equipo, que entrega solo el calor al aire frío que entra renovado al edificio.

Naturalmente no entra a los mismos 20 grados con que va saliendo, pero sí a los 18 grados y no a los 5 grados que hay afuera”, explica.


En un escenario ideal, el sistema de ventilación debiera considerarse en el anteproyecto, pues siempre es más costoso incorporarlo después, porque son tuberías y luego hay que ocultarlas. “En los edificios con cielo falso es más sencillo de incorporar, porque las palmetas pueden reemplazarse por una rejilla e incorporar la tubería de inyección”, afirma María Luisa Del Campo. Según la directora del Centro Tecnológico Kipus, en Chile no le damos suficiente importancia al sistema de ventilación.

“Es un problema que el concepto no esté incorporado. Quizá ahora, después de la pandemia, sí empecemos a darnos cuenta de que es necesario”, sostiene Del Campo, quien agrega que algunas tuberías requieren muy poca mantención porque están hechas de materiales que evitan la acumulación de hongos y bacterias. 

Cómo detectar problemas
Para pesquisar inconvenientes con ventilación, condensación y humedades intersticiales, los especialistas buscan evidencia de daños en los materiales, humedad y hongos, los que podrían, incluso, generar enfermedades respiratorias en los ocupantes. “Como concepto general, cada recinto en el cual se transite debe tener acceso a un punto de ventilación mecánica o natural.

En este último caso, si son muy extensos ver la manera de proporcionar ventilación cruzada. El estándar ASHRAE 62.1 y el AM10, entre otros, permiten asegurar el performance de ventilación”, concluye el arquitecto consultor de Efizity, Carlos Saldaña.