Arquitectura para la salud primaria: las mejoras repercuten en el paciente

Espacios cómodos y amigables con el medioambiente, pero, sobre todo, pensados en el usuario. Así se desarrollan los centros de salud familiares que buscan la certificación CES.

No son pocos los edificios públicos que se construyen o reponen para ofrecer mejores servicios de salud en Chile. Los arquitectos están trabajando en ellos incorporando criterios de evaluación energética, buscando certificarlos no solo para atender a la exigencia de sus mandantes sino también para garantizar un confort de excelencia a los usuarios.

 “Trabajar en proyectos de salud es muy relevante. Es más exigente que cualquier otro tipo de proyecto porque se busca la excelencia. No puede haber ningún error, porque cualquier error repercute en un paciente”, afirma César Véliz líder del equipo de ARQLOFTS Arquitectos.

Junto a Tatiana Vidal, el arquitecto ha trabajado en la precertificación del CESFAM Ossandón de La Reina, ubicado en Avenida Alcalde Castillo Velasco 8712, y el proceso no ha sido fácil. “Los puntos son mucho más exigentes que en otros edificios. Pero, nos sentimos conformes porque pasar esta valla nos permite trabajar en otros de la misma envergadura”, señala.

Según el especialista, en este tipo de edificios la eficiencia es sinónimo de la buena coordinación de todas las especialidades que logran que la envolvente se desarrolle y hacen un buen trabajo de climatización. En este sentido, destaca el gran confort que logran los proyectos CES. “Es importante trabajar de manera amable con el medioambiente, donde cada elemento tiene un significado, cada orientación y cada ventana”, afirma.

 El CESFAM Ossandón destaca por ser un proyecto hermético, debido a que los boxes de atención son zonas cerradas. No obstante, deben ser espacios cómodos, por lo que en ARQLOFTS Arquitectos se han preocupado de cada detalle en áreas limpias, áreas sucias, zonas de mantención y zonas de requerimiento acústico.

CESFAM Ossandón, La Reina.

CESFAM Niebla

Con la asesoría de Fernanda Soto, Prat Arquitectos ha sido responsable de trabajar en la reposición del CESFAM Niebla en Valdivia. El recinto busca ofrecer un modelo de atención integral con enfoque familiar y comunitario. En su interior, se priorizan las divisiones interiores livianas, con aislamiento acústico y térmico que permiten modificaciones para posibles adaptaciones durante el funcionamiento del CESFAM.

Pero, además, parte importante de este trabajo arquitectónico ha sido la proyección de un espacio de medicina mapuche que se localiza en el mismo terreno, pero en un volumen separado para destacar el carácter del proyecto como espacio de sanación, donde se integran dos culturas en una respuesta contemporánea.

“En los edificios de salud lo más importante son los aspectos de distribución, porque hay zonas más restringidas que otras. Hay espacios abiertos al público, pero también está la zona de urgencia que requiere rápido desplazamiento y acceso diferenciado. Eso los hace especiales, en comparación con un edificio de oficinas”, señala Leopoldo Prat, socio de Prat Arquitectos.

Pero, además, en el caso del CESFAM de Niebla, el desafío ha sido diseñar un espacio intercultural que incluye recepción, sala tratamientos terapéuticos y sala procedimientos insumos terapéuticos con baño universal. “La salud mapuche, que es más natural, se trabaja con hierbas. Ellos tienen un ritual bien especial, no son tan pragmáticos, ven mucho la parte psicológica. Por eso, hay un fogón donde llegan y conversan, hay un box de atención y después se hacen terapias en base a hierbas y baños de vapor”, explica el arquitecto Leopoldo Prat.

Sin embargo, no se trata solo de cumplir con un programa o de abordar la arquitectura pensando en las exigencias propias de un recinto de salud. En el caso del CESFAM de Niebla, pensar en el usuario ha sido fundamental. “El usuario es bien distinto al del norte. La cosmovisión mapuche hace que sean recintos muy especiales. Por eso, se sacan de lo que es más común y se hace un edificio aparte. Además, las condiciones del norte son distintas a las del sur. Acá es más abierto, por lo que hay patios de luz donde se consideran las condiciones del lugar”, detalla el líder de Prat Arquitectos. 

CESFAM Niebla

Con la asesoría de Fernanda Soto, Prat Arquitectos ha sido responsable de trabajar en la reposición del CESFAM Niebla en Valdivia. El recinto busca ofrecer un modelo de atención integral con enfoque familiar y comunitario. En su interior, se priorizan las divisiones interiores livianas, con aislamiento acústico y térmico que permiten modificaciones para posibles adaptaciones durante el funcionamiento del CESFAM.

Pero, además, parte importante de este trabajo arquitectónico ha sido la proyección de un espacio de medicina mapuche que se localiza en el mismo terreno, pero en un volumen separado para destacar el carácter del proyecto como espacio de sanación, donde se integran dos culturas en una respuesta contemporánea.

“En los edificios de salud lo más importante son los aspectos de distribución, porque hay zonas más restringidas que otras. Hay espacios abiertos al público, pero también está la zona de urgencia que requiere rápido desplazamiento y acceso diferenciado. Eso los hace especiales, en comparación con un edificio de oficinas”, señala Leopoldo Prat, socio de Prat Arquitectos.

Pero, además, en el caso del CESFAM de Niebla, el desafío ha sido diseñar un espacio intercultural que incluye recepción, sala tratamientos terapéuticos y sala procedimientos insumos terapéuticos con baño universal. “La salud mapuche, que es más natural, se trabaja con hierbas. Ellos tienen un ritual bien especial, no son tan pragmáticos, ven mucho la parte psicológica. Por eso, hay un fogón donde llegan y conversan, hay un box de atención y después se hacen terapias en base a hierbas y baños de vapor”, explica el arquitecto Leopoldo Prat.

Sin embargo, no se trata solo de cumplir con un programa o de abordar la arquitectura pensando en las exigencias propias de un recinto de salud. En el caso del CESFAM de Niebla, pensar en el usuario ha sido fundamental. “El usuario es bien distinto al del norte. La cosmovisión mapuche hace que sean recintos muy especiales. Por eso, se sacan de lo que es más común y se hace un edificio aparte. Además, las condiciones del norte son distintas a las del sur. Acá es más abierto, por lo que hay patios de luz donde se consideran las condiciones del lugar”, detalla el líder de Prat Arquitectos. 

El desafío de hacer arquitectura pensando en el adulto mayor

Los arquitectos que trabajaron en los Centros Día de Punta Arenas y de Puerto Montt tuvieron que preocuparse no solo de los atributos de eficiencia energética, sino también de satisfacer las necesidades particulares de los usuarios.

Pensados para acoger a personas de más de 60 años nacieron los centros diurnos para el adulto mayor, que buscan ofrecer autonomía, independencia y permanencia en un entorno familiar y comunitario, retrasando la pérdida de funcionalidad. Dos arquitectos que asumieron el reto de trabajar pensando en usuarios de la tercera edad y en los atributos de eficiencia energética que exige CES, comparten su experiencia.

“Era una propuesta pública, donde nosotros participamos con una empresa constructora. Nuestra propuesta ganó y tuvimos que desarrollarla en tres meses. Como tenía que ir de la mano de la eficiencia energética, trabajamos con Pasiva, donde nos fueron asesorando. El edificio fue planteado para captar la luz solar, proteger del viento y generar un confort dentro del edificio para generar la sustentabilidad que nos pedían”, recordó el arquitecto Néstor Vásquez, que trabajó en el Centro Día de Punta Arenas (1º lugar Edificio Certificado Premio CES 2019).

Para desarrollar el proyecto, había que apegarse a los requerimientos del Ministerio de Obras Públicas, dándole vida a un edificio que tuviera accesibilidad, pero también correlación con las necesidades del adulto mayor. En este sentido, uno de los objetivos fue lograr que pudiera ser recorrido en su totalidad. “Incorporamos colores en cada recinto, cada uno tiene un color distinto para que el usuario pueda identificar las salas con mayor facilidad. Además, el edificio funciona como una organización en línea sin diferencias de nivel ni quiebres; hay una circulación lineal y en esa línea se organizan los espacios, lo que ayuda para que el adulto mayor no tenga problemas de ubicación dentro del edificio”, explicó el arquitecto.

Los espacios exteriores fueron hechos para que el adulto mayor, efectivamente, pueda usarlos en una zona donde el viento suele hacerse presente. Para eso, se utilizaron cortavientos y hacia el lado del sol se dejó abierta la posibilidad de conexión con el área verde. “Creemos que esto es parte de la sociabilización del adulto mayor, buscar que puedan participar e insertarse en el sistema. En general, el adulto mayor está apartado así como las personas con discapacidad y, por eso, el edificio viene a incorporarlos y darles importancia”, comentó Néstor Vásquez.

Una de las cosas que más satisfacción le dio al profesional radicado en la Región de Magallanes es la posibilidad de generar un espacio de mayor confort y sustentabilidad, teniendo como foco a usuarios que, en general, habían sido invisibilizados. Además, el terreno en que está emplazado el edificio colinda tanto con viviendas sociales como con hogares de alto nivel socioeconómico, por lo que invita a convivir en un mismo espacio a dos mundos que, finalmente, tienen una necesidad común, la de socializar.

Centro Día Puerto Montt

Para el arquitecto Emilio Vargas, por obvio que pareciera, a la hora de diseñar, había que considerar que el Centro Día Adulto Mayor de Puerto Montt era un espacio para albergar a adultos mayores en modalidad diurna, por lo cual el espacio destinado al esparcimiento era muy importante. “Lo más relevante es cómo los espacios están relacionados entre sí, para que la oferta de servicios de entretención esté disponible. Acá es central el desplazamiento. Hay que cumplir con toda la normativa de acceso universal, pero hay que preocuparse de que al ingresar la persona tenga todo muy cerca”, detalló.

En este contexto, Emilio Vargas explicó que su idea fue que al ingresar el adulto mayor pudiera comprender rápidamente cómo funciona el edificio, es decir, que con una reflexión pequeña pudiera saber dónde está la oferta de servicios, sin una necesidad inmensa de información gráfica. En definitiva, enfrentarse a un edificio que hablara por sí solo.

“Al estar en el sur, la arquitectura del lugar también tenía que estar reflejada, el edificio no podría parecer una comisaría. Entonces, quisimos tratarlo como una gran casa. En el sur las casas son compactas, iluminadas, calefaccionadas”, comentó el arquitecto sobre este edificio de doble entrada.

Aunque aún está en proceso de certificación, el proyecto ya destaca por su confort térmico, lumínico y acústico. Además, cuenta con artefactos eficientes y otros atributos que conversan con las características del sur de Chile. “En Puerto Montt, a las seis de la tarde está oscuro y por eso era importante el confort lumínico. Siguiendo con la lógica de que es una arquitectura del sur, hay ventanas, una composición que cubre todo el contorno del espacio, uno puede leer que es una ventana y no un muro acristalado. Sigue manteniendo la expresión de casa, restándole un poco de institucionalidad -sin perderla- pero dando una recepción hogareña”, afirmó Emilio Vargas.

Según el arquitecto, la certificación CES puede plantearse como un check list a cumplir que obliga a los especialistas a sentarse en una mesa a hacer una declaración de principios: “vamos a cumplir con la eficiencia energética”, pero debiese transformarse en el hilo conductor del diseño. “Como arquitectos muchas veces somos muy autorreferentes porque hacemos lo que pensamos que es mejor, pero tenemos que recoger la voz del usuario, siempre hay que escuchar al usuario final”, concluyó Emilio Vargas.

Arquitectura orientada al máximo confort en infraestructura deportiva

Ventilación e iluminación natural, artefactos de bajo consumo y sistemas de recuperación de calor caracterizan el diseño de edificios de amplios espacios, que desafían a los arquitectos con enfoque sustentable.

Polideportivos, gimnasios, estadios y hasta piscinas han logrado la certificación CES, buscando comprobar los atributos de eficiencia energética que garantizan el confort de los usuarios. Trabajar en estos recintos tiene sus particularidades y, por lo mismo, los arquitectos desarrollan sus proyectos multidisciplinariamente para lograr un resultado final que, a todas luces, destaca por sustentabilidad y comodidad.

“Incorporar a estos recintos condiciones de confort térmico, de sustentabilidad energética y disminuciones de consumo son elementos vitales. Permiten edificios útiles, perdurables, confortables en el tiempo que son aportes reales para la sociedad”, dice Pedro Bartolomé de Bis Arquitectos, oficina responsable de la Piscina Municipal de Talca, recientemente reconocida con el Premio CES 2021.

Según el arquitecto, la particularidad de las herramientas CES es que se adaptan tanto para condiciones de poca intensidad como para intensidad máxima, donde él visualiza un criterio importante de por medio, para no sobredimensionar equipos. “En el caso de la piscina, desde nuestra asesora CES que fue Fernanda Soto hasta la entidad evaluadora tuvieron que aplicar criterios que no son tan usuales y que permiten validar el edificio. Hoy en día CES cada vez tiene más tipologías particulares para trabajar, como para aeropuertos, por ejemplo”, destaca.

Piscina Temperada de Talca, 1º lugar Categoría Edificio Certificado, Premio CES 2021.

Y es que la arquitectura de un recinto deportivo es muy distinta a la de un espacio habitacional o destinado a oficinas. “En los gimnasios se trabaja con criterios más amplios, porque la climatización es diferente. Se busca un uso adecuado, entendiendo que dentro hay generación de calor, debido a la actividad deportiva. A veces uno tiende a calefaccionar sectores más enfocados como las graderías más que llevar todo el recinto a temperaturas de confort”, explica Pedro Bartolomé.

Luz natural

Para el arquitecto la iluminación es también un punto importante en cuanto a homogeneidad. Por eso, se busca aprovechar la luz natural, para que en épocas medias del año solo se usen las ganancias naturales a través de ventanas o paños translúcidos. En tanto, Tomás Prado de Prado Arquitectos, oficina responsable del Polideportivo Municipal de Collipulli, rescata el respeto por el lugar. “Usamos los árboles existentes como elementos pasivos de eficiencia energética, para que en la arquitectura puedan posicionarse en el lugar de acuerdo a las orientaciones”, comenta.

De esta manera, se logra controlar el sobrecalentamiento de los edificios para que tengan confort, sin que sean necesarios equipos mecánicos para calefaccionar o enfriar. “Se optimiza mucho la iluminación durante el día, para no tener que usar la iluminación artificial. La idea es que esta se encienda cuando empiece a oscurecer. Se usan equipos de bajo consumo. También todos los equipos de ducha, WC y lavamanos son con tiempos controlados de uso, entonces se van produciendo ahorros. Además, se trabaja con buena aislación para que el calor se mantenga y los gastos generales no suban”, detalla el arquitecto.

Proyecto Polideportivo Municipal de Collipulli, en proceso de certificación.

Otra característica propia de la arquitectura deportiva es que el gran espacio principal tiene un gran volumen de aire y es en ese gran volumen donde se debe buscar el mayor confort térmico. “Eso hay que tratar de regular y como hay grandes cubiertas, hay que preocuparse de que estén bien aisladas”, dice Tomás Prado.

Recuperación de calor

Para las condiciones de invierno, los espacios deportivos suelen contar con sistemas de recuperación de calor, donde se traspasa el calor del aire que se extrae del edificio al aire fresco que ingresa, lo que permite ahorrar en climatización. “En climas más adversos, cuesta calentar un gimnasio, entonces hay que tratar de que no se enfríe tanto, para que después calentarlo no cueste”, explica el profesional de Prado Arquitectos.

Los desafíos de eficiencia energética no son ajenos para el Ministerio de Obras Públicas. Por eso, Pedro Rojas, seremi de Obras Públicas de Coquimbo, explica que, a través de la Dirección de Arquitectura, se ha trabajado enormemente para que todos los diseños realizados contemplen estos parámetros.

“Este norte para nosotros es muy relevante. Personalmente, he tenido la posibilidad de trabajar directamente en infraestructura desarrollada con estos parámetros de Certificación Edificio Sustentable. Es así como en el Centro Deportivo Integral de Caldera (hoy Centro Elige Vivir Sano de Caldera), donde trabajé con Pablo Herman, arquitecto del proyecto, nos llevó a varios desafíos. En infraestructura deportiva es un reto la envergadura, los grandes niveles de aire en su interior”, indica Pedro Rojas. Este proyecto fue desarrollado por el Instituto Nacional del Deporte. 

Centro Elige Vivir Sano de Caldera, 3º lugar Categoría Edificio Certificado, Premio CES 2019.

Según el seremi y también arquitecto, poder mantener las condiciones de habitabilidad con un consumo bajo de energía fue lo más importante en el trabajo con el centro deportivo. “Tuvimos que diseñar espacios con ventilación cruzada desde los inicios, pensando desde las bases del proyecto, porque hay que partir los diseños considerando estas condiciones desde un comienzo”, señala.

MAO Arquitectos nos cuenta su experiencia con CES

Abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido para MAO Arquitectos y se han cumplido de manera muy natural. Dado que han desarrollado obras de infraestructura en todo el país, entienden los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas. Acá nos cuentan los principales aspectos de los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta.

Nuestra oficina, MAO Arquitectos, trabaja desde la arquitectura, una postura integral de nuestros proyectos. El análisis del encargo lo realizamos de una forma holística, sin perder de vista ninguno de los aspectos que debe tener un proyecto arquitectónico para lograr un resultado exitoso. Desde este punto de vista, nuestros arquitectos se han capacitado en diferentes especialidades como dirección de proyectos con eficiencia energética, diseño de paisaje, nuevas tecnologías y sistemas constructivos, BIM, etc., lo que permite abordar, desde el inicio del encargo, las diferentes perspectivas que se deben tener a la hora de proyectar y es, desde esa etapa, donde se analizan las diferentes variables de usuario, contexto, preexistencias y requerimientos para hacerlo.

En atención a ello, abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido en nuestros proyectos y se han cumplido de manera muy natural. Privilegiar las estrategias sustentables pasivas en la arquitectura, lo que debería ser siempre pilar central al proyectar, se alinea perfectamente con los requerimientos de esta certificación, la que promueve el cumplimiento de sus estándares por desempeño y no de forma prescriptiva, dejando en manos de los arquitectos, autores de la obras, la resolución del proyecto. 

El haber desarrollado obras de infraestructura a lo largo de todo Chile, nos ha dado la experiencia de entender los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas del país, las que son muy disímiles entre ellas, teniendo muchas veces, requerimientos casi opuestos, esto nos permite elaborar estrategias de arquitectura pasiva antes, siquiera, de elaborar un anteproyecto o modelar dinámicamente las edificaciones, permitiéndonos un desarrollo seguro del proyecto.

Los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta, son proyectos desarrollados por nuestra oficina con el modo de licitación del Ministerio de obras Públicas DS108, por lo que ya contaban con un anteproyecto de arquitectura aprobado por el mandante. Nuestra oficina tomó dichos anteproyectos, los desarrolló, adaptó y modificó según requerimientos CES, situaciones específicas del terreno, nuevos requerimientos del usuario, etc. La ubicación y orientación de las edificaciones, por lo tanto, estaba predeterminada, lo que nos llevó a tomar otro tipo de estrategias para enfrentar por ejemplo, radiaciones solares directas, iluminación natural, ventilaciones, etc.

DEMANDA DE ENERGÍA: TRANSMITANCIA TÉRMICA DE LA ENVOLVENTE Y FACTOR SOLAR MODIFICADO

La envolvente de los edificios se planteó de una forma muy diferente en ambos casos, el primero ubicado en la ciudad de Limache, tenía requerimientos de calefacción en invierno necesitando de una envolvente térmica continua de las características especificadas en el proyecto, sin embargo, el segundo, ubicado en la ciudad de Antofagasta, contaba con temperaturas exteriores cercanas al confort térmico durante todo el año, lo que sumado a las ganancias térmicas interiores requerían de un edificio bien ventilado, que disipara las temperaturas, por lo que una envolvente térmica continua ocasionaría un sobrecalentamiento de los recintos interiores. Con el análisis efectuado, se llegó a la conclusión de que este edificio necesitaría de muy bajos consumos de calefacción y enfriamiento utilizando correctamente quiebravistas con el objetivo de eliminar la radiación solar directa, prescindiendo de aislaciones térmicas en paramentos verticales.

Subcomisaría La Portada, ciudad de Antofagasta

Por otro lado, ambos proyectos se ubican en zonas de alto déficit hídrico, por lo que el uso del agua de consumo humano y paisajístico debía ser reducida y usada en forma muy racional. Por ello se utilizaron artefactos y griferías temporizadas y de bajo consumo en baños y cocinas y, en paisajismo, se usaron especies vegetales nativas, de bajo consumo hídrico y de gran valor ornamental. Así también, respetamos las especies vegetales existentes en el terreno de la Prefectura de Limache (el de la Subcomisaría de Antofagasta era un sitio eriazo), haciendo modificaciones en los trazados viales internos para lograr este objetivo. Si bien no es un requerimiento CES aún, consideramos de gran valor el respeto a la vegetación existente y consideramos necesario adaptar los proyectos de arquitectura con el fin de lograr el rescate de la mayor cantidad de especies vegetales de valor.

ILUMINACIÓN NATURAL

La luz natural, por otra parte, no sólo cumple una función meramente práctica de iluminar los espacios interiores de las edificaciones, si no también, ayuda a bajar los consumos energéticos de las mismas al no utilizar iluminación artificial y además refuerza positivamente el estado anímico de sus usuarios. Es por ello la importancia de una buena autonomía lumínica donde el edificio pueda funcionar la mayor parte del día, donde hay horas luz, con iluminación natural. Ambos proyectos fueron estudiados para cumplir con este requerimiento, el que consideramos central en nuestros diseños por las razones antes expuestas. 





Autonomía lumínica Subcomisaría La Portada, Antofagasta.

Así, cada uno de los requerimientos CES, sobre todo los de carácter pasivo, como control de infiltraciones, ventilaciones, aislación acústica, etc., son abordados desde la Arquitectura, de manera integral, sin dejar de lado aspectos que son igualmente importantes en la habitabilidad de los recintos (como vistas, topografía, etc.), siendo esta certificación la que pone en valor el grado de sustentabilidad ambiental de las edificaciones, entendiéndola como la calidad del ambiente interior lograda con un uso eficiente de recursos con una baja generación de residuos y emisiones y, somos los arquitectos los llamados a promover e impulsar edificaciones sustentables que vayan de la mano con los objetivos de un desarrollo general sostenible.

Los planos, elevaciones y escantillones de estos proyectos se pueden descargar desde los siguientes links: 

Comisaría La Portada de Antofagasta
Planta Nivel 1
Planta Nivel 2 y Cubierta
Vistas 3D
Escantillones

Prefectura Limache

Planta 1º Nivel
Planta 2º Nivel
Cortes
Elevaciones
Escantillones

El impacto de la certificación CES en la arquitectura chilena

Oficinas de arquitectura que buscan certificar la sustentabilidad de los edificios de uso público valoran la metodología que ayuda a desarrollar proyectos que destacan por su confort, sustentabilidad y armonía con el entorno.

Múltiples disciplinas confluyen en el diseño y construcción de un edificio, donde los arquitectos se preocupan de diseñar considerando tanto aspectos funcionales como variables propias de la sustentabilidad que hoy demandan los usuarios y el medioambiente. Arquitectos de vasta experiencia en edificios de uso público nos cuentan su experiencia con la certificación CES.

Desde Arica a Magallanes, la trayectoria de Crisosto Arquitectos Consultores es amplia. Servicios médicos, establecimientos educacionales y edificios consistoriales destacan en la oficina liderada por el arquitecto de la Universidad de Chile Andrés Crisosto, quien hoy recuerda las dudas que se presentaron cuando recién comenzó a implementarse el sistema de certificación nacional. “Había que ir aclarando cómo funcionaba el sistema, cómo se inscribían los proyectos, cómo se validaban los trabajos realizados por el especialista. Ahora es un sistema muy consolidado entre los consultores que trabajamos con edificación pública, donde hay un fuerte trabajo de coordinación con los especialistas que asesoran”, señala.

Según Crisosto, en este camino el monitoreo es indispensable al ir incorporando elementos pasivos para lograr un mejor comportamiento ambiental. “Después, se va llegando a una solución técnica mucho más afinada que vendría a ser el detalle técnico de cómo es la envolvente; el detalle constructivo; cómo trabajan las ventanas y cómo se sellan; como se produce la ventilación natural; el sistema de clima dentro del edificio; y tantos temas que van convergiendo en el producto final, estructura y especialidades”, señala el arquitecto.

Armonía y funcionalidad

Como una verdadera orquesta, los especialistas se coordinan para hacer edificios eficientes que, en lo posible, no requieran ni enfriamiento ni calor; y que se adapten a climas tan extremos como los que se experimentan en el norte y el sur de Chile. “La idea es que el gasto en edificación pública sea sustentable, que ahorre energía. Mientras menos costo genere, menos costos operacionales habrá y eso es mejor para todo el país”, afirma Andrés Crisosto.

Con objetivos claros que apuntan al confort ambiental, la funcionalidad y la calidad, las consultorías se han ido complejizando, recuerda el arquitecto. “Hoy en día trabajas con softwares y puedes modelar; hay un trabajo interdisciplinario y muchos especialistas que han ido de la mano, trabajando con eficiencia energética y especialidades enfocadas en proyectos sanitarios, donde se preocupan de las aguas grises, la energía solar y muchas otras variables”, señala.

Para el arquitecto Cristóbal Tirado, hoy responsable del Centro Artesanal Coyhaique, proyecto emblemático de la Dirección de Arquitectura del MOP en Aysén, CES vino a sintetizar requerimientos lógicos vinculados a la climatización, el paisajismo y otros. “La eficiencia energética siempre se ha considerado, pero con la certificación CES hay que cumplir”, señala el profesional que ha puesto un fuerte énfasis en mejorar la acústica de los edificios y, por supuesto, en su funcionalidad. Esto último porque, “cualquier edificio tiene que ser como una silla que –por bonita que sea- no puede no funcionar porque es para sentarse”.

Según Tirado, en la arquitectura debe haber cosas bellas pero que funcionen en sus presupuestos, tiempos, diferenciación de flujos, sala de residuos, ventilación, claridad interior, etc. Y aunque la sustentabilidad siempre ha estado presente, hoy la gente es más consciente de ella. Un avance importante en este aspecto es el ahorro de agua logrado, tanto con la grifería como con los estanques de los inodoros que hoy consumen un cuarto de lo que consumían antes. “Es excelente que esté CES y genere exigencias. Pero ese ‘desde’ debiera haber estado siempre. La certificación permite tener un control de obras para que quien ejecuta no se pueda hacer el tonto en el proceso”, acota el arquitecto.

Una certificación cercana

Para Jorge Marsino de Marsino Arquitectos, donde se han especializado en proyectos de uso público de impacto social, la certificación CES ha permitido aterrizar las normas internacionales a la realidad chilena. “Diseñamos edificios de uso público que es necesario evaluar a través de una normativa de eficiencia. Antes las evaluábamos desde la LEED, que era muy engorrosa cara y compleja. Hoy todos los edificios son parte de la evaluación, que ha sido una buena iniciativa para nuestros mandantes, quienes han entendido que es una manera rápida y directa de certificarse. Ahora uno lo ve como algo cercano, práctico y bueno”, comenta.

Según el profesional cuyos proyectos han sido destacados en diversas bienales de arquitectura, la certificación es una manera de mostrar compromiso con el medioambiente y de lograr una infraestructura funcional y amigable, considerando las variables territoriales. “Ha sido una manera muy inteligente de aproximarnos hacia mejores indicadores y mayores compensaciones. A futuro me imagino que las escalas de valoración de los edificios nos van a permitir tener algunas ventajas comparativas, que incluso podrían ser tributarias; y la sofisticación nos va a permitir tener mejores desempeños”, concluye.

La experiencia de M&H Arquitectos con proyectos CES premiados

M&H Arquitectos ha desarrollado varios proyectos que están en el sistema de Certificación Edificio Sustentable. Dos de ellos, han ganado los primeros lugares en los Premios CES: la Escuela básica de Huitranlebu, en la categoría de edificio precertificado, en 2019; y la Comunidad Terapéutica Drogodependiente, en la categoría de edificio certificado, en 2020. En este artículo preparado por el arquitecto Gabriel Muñoz, explican cómo logran sus buenos resultados.

M&H Arquitectos es una oficina de arquitectura que desarrolla proyectos de una forma integral, dando énfasis en la incorporación de todas las disciplinas en el desarrollo del proyecto de arquitectura, desde el origen del proyecto y de forma simultánea, amplificando así el concepto del proyecto de una forma colaborativa.

El mandante y/o usuario da a conocer sus necesidades espaciales y/o funcionales, pero en otro ámbito se encuentra el contexto inmediato, el cual requiere que dichas necesidades estén vinculadas a este, con sus características y particularidades. De esta forma, la arquitectura deja de ser un objeto, para convertirse en un proceso simbiótico identitario.

Esta estrategia permite abordar una obra en Purén “Escuela básica de Huitranlebu”, que obtiene el Primer Lugar en categoría Edificio Precertificado y una obra en Puerto Montt “Comunidad Terapéutica Drogodependiente”, que obtiene el Primer Lugar en la categoría Edificio Certificado, utilizando la misma metodología, para un contexto diferente pero obteniendo los mismos resultados, (USUARIO + ESPECIALIDADES + CONTEXTO.)

De esta manera es como se comienza a desarrollar las estrategias proyectuales desde el emplazamiento y la orientación.

ESTRATEGIAS DE DISEÑO

Para comenzar, se aplica modelamiento termo dinámico con diferentes software, donde se definirán las materialidades, ocupaciones, ganancias y obstrucciones asociadas al proyecto. 

Simulación “Escuela Huitranlebu”.
Simulación “Comunidad Terapéutica Drogodependientes”.

Se realizan cuatro modelaciones con diferentes orientaciones de los edificios, para determinar el mejor emplazamiento de este, considerando; zonificación de las zonas térmicas, Horarios de operación, iluminación, ocupación, equipamiento, climatización.
Cargas internas de iluminación y equipos.
Rango de temperatura de confort.
Tasas de ventilación e infiltración. 

Se evalúan las estrategias de diseño pasivo pertinentes para cada proyecto mediante análisis psicométrico el cual presenta como estrategias de impacto más significativo el calentamiento solar pasivo, incorporación de envolvente térmica y la ventilación natural.

ENVOLVENTE TÉRMICA

En ambos casos se utiliza envolvente térmica continua para generar una mejor hermeticidad en el edificio, generando temperatura de confort en el interior de este.

Por ejemplo, en el caso de la Escuela de Huitranlebu, la envolvente térmica se compone de la siguiente manera:

  • LNV 160mm (Lana de vidrio de 11Kg/m³ de densidad), sobre cielo falso.
  • EPS 100mm (Poliestireno Expandido 2 Kg/m³ de densidad), en muros. 
  • 80mm de Poliestireno Expandido de densidad 30 kg/m³, bajo radier. 
  • DVH 6/12/4+4, según lo indicado en memoria acústica. 

CRITERIOS GENERALES DE ILUMINACIÓN NATURAL

Para el proceso de Precertificación y Certificación se evalúan los parámetros Factor Luz Día (FLD) e Iluminancia útil (UDI), (sin considerar los sistemas de iluminación activos), obteniendo para el caso de la Escuela de Huitranlebu, como resultado que el 100% de los recintos regularmente ocupados alcanza valores mayores a 60% para este último indicador, y para el caso de “Comunidad Terapéutica Drogodependientes” se desprende que para el 76% de los recintos regularmente ocupados, se alcanza a lo menos un 60% de iluminancia útil.

LOS PROYECTOS DE ILUMINACIÓN ARTIFICIAL logran bajas densidades de iluminación, por lo que logran la disminución de la demanda de energía base, en el caso de la Escuela básica de Huitranlebu, disminuye en un 56.9%, en el caso de “Comunidad Terapéutica Drogodependientes”, se considera una reducción de demandas de energía del 80%, esto debido principalmente a la utilización de luminarias LED en gran parte de los recintos regularmente ocupados, lo que reduce el LPD (lighting power density).

ESTRATEGIAS DE ENFRIAMIENTO PASIVO – PROTECCIONES SOLARES

En la imagen se indican las protecciones solares que incluye el edificio, siendo las principales aquellos aleros que se generan producto de la geometría del inmueble. Los aleros ayudan a controlar la ganancia solar y los posibles focos de sobre iluminación.

ESTRATEGIAS DE VENTILACIÓN

En ambos proyectos, se asegurarán las tasas de renovación de aire mediante el control del CO2. Se propone sistema de ventilación híbrido (mecánico – pasivo); con extracción general desde los recintos mediante ductos, rejillas y ventiladores; con entrada de aire fresco por plenum con prefiltro G4 en toma de aire.

– Reducción consumo de agua: Se propone la reducción del consumo de agua, principalmente mediante la selección de grifería de bajo consumo, lo que puede disminuir aproximadamente un 35% el consumo de agua.

Se instalarán perlizadores /aireadores en todos los puntos de consumo, en los que sea posible, con el fin de reducir los consumos. Toda la grifería que sea posible será temporizada, reduciendo el consumo. Todos los inodoros serán de doble descarga.

Apoyo solar en la generación de agua caliente: Se utilizarán paneles solares térmico, para calefaccionar el agua caliente sanitaria.

Debido a estas y otras estrategias utilizadas en el proyecto de la “Escuela Básica de Huitranlebu” esta obtuvo la precertificación CES con 81,5 puntos, “Certificación Sobresaliente”.

Dentro de las características de sustentabilidad que destacaron en el proyecto, se contó un 68% de reducción en la demanda de energía y de 21% en las horas de disconfort, además de 70% ahorro de consumo de agua.

Para el edificio “Comunidad Terapéutica Drogodependientes” obtuvo el mayor puntaje (63,5/100 puntos) durante el año 2019 en un proceso de certificación, alcanzando el nivel de Certificación Destacada.

Dentro de las características se destaca; el aumento significativo del confort térmico pasivo, con un 23% de reducción de horas de disconfort, un gran aporte de iluminación natural, con un 76% de la superficie con condiciones para funcionar solo con iluminación natural, una gran reducción de las demandas de energía para calefacción e iluminación, superior al 80%.

Los planos, elevaciones y escantillones de estos proyectos se pueden descargar desde los siguientes links: 

Cortes A-A, B-B, C-C Comunidad Terapéutica
Cortes D-D, E-E Comunidad Terapéutica
Elevaciones Comunidad Terapéutica
Planta Arquitectura Comunidad Terapéutica
Cortes Escuela Huitranlebu
Detalles Constructivos Escuela Huitranlebu
Elevaciones Escuela Huitranlebu
Escantillón Escuela Huitranlebu
Planta Arquitectura Escuela Huitranlebu