Noticias

Reposición de Teatro Andrés Pérez de Tocopilla obtiene certificación CES

El edificio ubicado en la Región de Antofagasta obtuvo el nivel Destacado y es el segundo de la comuna en acreditar sus características de sustentabilidad.
Noticia 1Con más de 900 metros cuadrados de superficie útil, el Teatro Andrés Pérez es el segundo edificio de la comuna de Tocopilla, Región de Antofagasta, en evaluar y acreditar con éxito su comportamiento ambiental y estrategias de eficiencia energética, obteniendo así la Certificación Edificio Sustentable en el nivel Destacado.

De acuerdo con María Luisa del Campo, asesora CES del proyecto, entre las características de sustentabilidad que destacan están la reducción de la demanda energética a casi un 60% de lo que requeriría su edificio de referencia, y al considerar los consumos de energía estimado, alcanza casi un 70% de la referencia. Además, indica que la reducción estimada del consumo de agua potable está por sobre el 47%.

La asesora comenta que en la obtención del nivel Destacado de la certificación fue “crucial el trabajo integrado desde las primeras etapas de diseño, entre todos los profesionales involucrados”, así como el compromiso por lograr la aplicación de los mejores niveles de sustentabilidad que estaban al alcance.

El proyecto, mandatado a la Dirección de Arquitectura MOP de la Región de Antofagasta, tiene una superficie construida total de 1.408,90 metros cuadrados y es parte de los proyectos de la DA que incluyen dentro de sus términos de referencia la certificación nacional, criterios de sustentabilidad y estrategias de eficiencia energética.

De esta manera, la incorporación de CES permite validar el nivel de sustentabilidad que incorpora el edificio, y esto para los futuros usuarios “constituye una información valiosa, que garantiza que tanto el consumo energético como el de agua será bajo, además de que contará con óptimos niveles de confort interior”, puntualiza María Luisa del Campo.

Asimismo, la profesional señala que herramientas como CES permiten incentivar el diseño y la construcción de edificios que sean confortables, eficientes en términos del uso de la energía y el agua en su operación. Así, “dejan de ser una mera estructura que es solo valorado por lo estético y se le da sentido a lo que se necesita globalmente, que es el cuidado de los recursos”, finaliza.